El Mito del "Maine"

por Hector Díaz

Para 1898, los insurgentes cubanos controlaban la mayoría de Cuba, con excepción de las mayores áreas urbanas y prevenían al ejército español la mobilización de tropas y avituallamientos por la isla. Esta fue la razón de que el ejército norteamericano desembarcara sin oposición en la playa de Daiquirí, en las afueras de Santiago de Cuba y llevara a cabo el famoso asalto de la Loma de San Juan sin que las tropas españolas pudieran atacar por la retaguardia. Los soldados cubanos mantuvieron las defensas mientras los norteamericanos se llevaban "la gloria" del asalto a la colina de San Juan. Ninguna historia anglosajona hace mención ni da crédito a los cubanos por el triunfo.

Mientras tanto, Manila, Filipinas fue capturada por la flota del Comodoro Dewey contra la flota del Almirante Montojo. Al comenzar la batalla, los disparos americanos incendiaron inmediatamente las lanchas cañoneras españolas que estaban atracadas juntas para mantenerlas fuera de combate. En un desesperado pero aguerrido intento, Montojo lanzó su nave, el "Reina Cristina", contra el "Olympia" de Dewey, con el resultado de que todos los cañones de la flota americana se concentraron en el "Reina Cristina" destrozándola antes de que pudiera hacer efectivo su ataque.

La segunda gran batalla de la guerra fue a la que rara vez se le da importancia en los análisis de la guerra; el bombardeo de San Juan, Puerto Rico. Por tres horas el 12 de mayo, la flota del Almirante Sampson bombardeó la capital isleña con el supuesto propósito de forzar a la flota del Almirante Cervera a salir a dar la batalla. Pero la flota de Cervera no se encontraba en puerto y el bombardeo resultaba innecesario, a menos que Sampson tuviera la idea de capturar San Juan como Dewey había hecho con Manila. Sin embargo, si este era su propósito, el fuego de 75 baterías, manejadas en su mayoría por puertorriqueños, disuadió al Almirante norteamericano. El ataque de San Juan fue el bombardeo más intenso y sostenido de la guerra y el único en el que los americanos desistieron de su propósito y se retiraron.

Luego de localizada y bloqueada la flota de Cervera en Santiago de Cuba, la fuerza expedicionaria norteamericana, que consistía de 30,000 hombres, se dirigió a desembarcar cerca de esa ciudad para capturarla y obligar a la flota a rendirse o enfrentarse a la norteamericana. De ahí proviene la idea del asalto a la Colina de San Juan, ya que esta loma es parte de una cadena de lomas que rodean la ciudad de Santiago. Para el ataque se prepararon 10,000 soldados norteamericanos entre los que se encontraban unidades del ejército regular, los "Jinetes Violentos" (Rough Riders), mandados por el Coronel Theodore Roosevelt y los "Soldados Búfalos", el contingente negro del ejército regular. Antes de este asalto había que reducir el poblado de Caney que flanqueaba la Colina de San Juan. Para el asalto, los norteamericanos utilizarían 5,400 soldados. Se calculaba que el ataque, que comenzaría a las 6 de la mañana, duraría una hora aproximadamente. Los españoles tenían 1,021 soldados, 520 en el Caney y 521 en la Colina de San Juan, todos parte de los batallones "Asia", "Constitución" y "Voluntarios de Puerto Rico". Lo que se preveía que durara una hora, duró más de diez.

El epílogo de la guerra de Cuba fue la destrucción de la flota del Almirante Cervera que, decidiendo efectuar una salida para salvar el honor militar español, desfiló sus buques uno a uno -ya que la boca de a la Bahía de Santiago no permitía maniobrar de otra forma-para confrontar a la flota norteamericana. Uno a uno fueron destruídos en un combate desigual que sin embargo llenó de admiración a los marinos americanos que rehusaron aceptar las espadas de los oficiales españoles que se rendían, e incluso vitoreándolos como se lo hicieron a Cervera cuando este se rindió.

La "pequeña y espléndida guerra" duró tan solo tres meses pero cambió la configuración del mundo y sus efectos perduran hasta hoy en día. Estados Unidos comenzó su ascenso como potencia mundial a la vez que España perdió finalmente la suya, que había ostentado por 400 años. Y todavía queda por resolver Puerto Rico...