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Mi
Aventura con Cristóbal Colón
Miré al reloj de a bordo y luego al altímetro;
son las 11:40 de la mañana y el avión está
volando a 11,000 pies de altura. Presto atención al sistema
de navegación que me dice que Bimini, la primera isla que
se encuentra entre La Florida y las Bahamas deberá de pasar
bajo las alas del avión en aproximadamente ocho minutos.
Estoy empezando mis esperadas vacaciones. Yo no
espero encontrar barcos llenos de turistas y tiendas para comprar
recuerdos. Estoy dirigiéndome a la parte de las islas Bahamas
que solamente los que tienen acceso a aviones o yates pueden visitar.
Se llaman las “Bahamas Out Islands”
y se extienden mucho más allá de los rascacielos y
hoteles con la vida nocturna de las metrópolis de Nassau,
Bimini y Freeport. Consisten en más de setecientas islas,
aproximadamente 30 de ellas habitadas, y esparcidas sobre cien mil
millas de Océano Atlántico al este de las costas de
Florida y Cuba.
Estas islas poseen algunas de las playas más
hermosas del mundo con su arenillas blancas y rosadas, rodeadas
de puras junglas tropicales, aguas limpias y claras con complicados
arrecifes y magníficas condiciones metereológicas.
Los habitantes son, en parte, descendientes de los
Indios Lucayanos, un subgrupo de las tribus Arawak que poblaron
las islas originalmente y emigraron a otros lugares aproximadamente
en el año 500 AD. Los Lucayanos se caracterizaban por ser
pacíficos y trabajadores.
Cuando los colonizadores Americanos, aún
leales a Inglaterra, escaparon la Revolución se fueron a
las islas Bahamas y trajeron con ellos sus conocimientos coloniales
que aplicaron a la construcción de barcos, viviendas y plantaciones
agrónomas. Representaron una gran influencia sobre la vida
de las islas. Los Loyalistas establecieron plantaciones de piña
tropical, algodón y citros en un esfuerzo para recrear las
hermosas plantaciones del “Viejo Sur” de los Estados
Unidos. Una década más tarde las plantaciones decayeron,
forzando a los Loyalistas a buscar oportunidades en otras partes
del mundo.
En 1964, la Gran Bretaña, permitió
a las islas un autogobierno limitado. En 1969 pasó a formar
parte de la “Commonwealth” y una nueva Constitución
hizo a los ciudadanos de las Bahamas responsables por su propio
destino en asuntos internos del país. El 10 de Julio de 1973,
después de 250 años de colonización, Las Bahamas
pasó a ser una nación independiente.
Los nativos de las Out Islands son ahora gente trabajadora
y muy servicial, tratando al visitante y su medio ambiente con respeto
y confianza. Hay muy pocas fuentes de ingresos para ellos y ven
el turismo como algo muy valioso.
El objetivo de mis vacaciones es el mezclar el descanso
que promete el resorte con la exploración de las islas donde
Cristóbal Colón tocó tierra por primera vez
en su viaje desde el Puerto de Palos en nuestra querida España.
El 12 de Octubre de 1492, el marinero responsable
por mantener un ojo en el horizonte, Rodrigo de Triana, gritó
“tierra a la vista” y, poco más tarde, Colón
preparó su flota para entrar en una ensenada de la isla de
San Salvador, localizada al este de Rum Cay (Cayo del Ron) y Long
Island, la isla en donde yo planeo aterrizar y pasar las esperadas
vacaciones. Colón creyó que había encontrado
las “Indias Occidentales”. Los Lucayas le dieron una
calurosa bienvenida pero después de reponer sus Carabelas
traficando con los Indios nativos, decidió preparar sus Carabelas
y continuar su viaje.
La Segunda toma de tierra fue en Long Island donde
encontró un anclaje natural que yo estaba anticipando visitar.
La atención está ahora concentrada
en atravesar una zona tormentosa localizada unas millas mas allá
entre las islas Bimini y Berry. El avión está pasando
sobre el aeropuerto de Cat Cay (Cayo Gato) en Bimini y tengo que
cambiar el rumbo para el próximo destino: el aeropuerto de
San Andros localizado en la punta norte de la isla de Andros. Las
nubes amenazadoras frente al avión confirman el informe que
recibimos en el aeropuerto de Fort Lauderdale antes de nuestra salida.
Con la ayuda que recibo del sistema de metereología de a
bordo, encuentro un área en la que se puede pasar la zona
tormentosa con seguridad. Unos minutos más tarde y después
de unos pequeños “baches” dejamos atrás
el mal tiempo y nos encontramos con un paisaje espectacular compuesto
de un cielo claro y azulado, islas, y un mar con los colores del
arco iris. En aproximadamente una hora y catorce minutos nos encontraremos
en Long Island.
La isla de Nassau pasa a la izquierda del avión
en la lejanía. Comenzamos el descenso de acuerdo con el control
de trafico aéreo y nos encontramos cruzando la larga cadena
de islitas llamadas Exumas y de repente, en la parte izquierda del
parabrisas del avión podemos ver en el horizonte la punta
norte de Long Island, nuestro esperado destino. Reduzco altura y
velocidad para prepararnos para la aproximación al aeropuerto
de Stella Maris, terminamos la lista de chequeo para el aterrizaje
y finalmente tomamos tierra.
El oficial de Aduanas estaba esperándonos
de acuerdo con el plan de vuelo. Muy amable, nos ayuda a terminar
las formalidades de entrada que incluye un permiso para hacer crucero
por todas las islas sin tener que pasar Aduana hasta la salida para
los Estados Unidos.
Pasamos a formar parte de la vida del resorte e
impaciente preparo la visita del lugar donde Colón puso sus
Carabelas, La Niña, La Pinta y la Santa María, por
Segunda vez en las tierras del Caribe,
Alquilamos un coche en el que comenzamos a apreciar
las carreteras de Long Island. La isla es muy primitiva con básicamente
una carretera vertebral que atraviesa la isla de norte a sur. Las
carreteras auxiliares son caminos de rocas que por su mayor parte
necesitan un vehiculo “todo terreno”. A veces estos
caminos terminan inesperadamente o continúan con una serie
de otros caminos sin ninguna señalización. Ayuda el
tener un espíritu aventurero, sino te debes de quedar en
el resorte. Una de las muchas cosas que me sorprendieron fue la
falta de habitantes. La isla es aproximadamente 70 millas de larga
y está compuesta de una serie de aldeas esparcidas por la
isla. Casi nadie vivie fuera de esos pueblos. Hay dos resortes en
la isla, Stella Maris y Cabo Santa Maria. Tres aeropuertos pequeños
para aviones ligeros sirven los resortes y la parte sur de la isla.
Nos dirigimos hacia el norte de la isla. Vamos a
visitar el monumento a Colón y la ensenada donde descansó
sus carabelas durante su visita a Long island. El viaje se hace
tortuoso y verdaderamente difícil, con el camino, a veces,
siendo casi impasable por el coche debido a los enormes pedruscos
que cubren la superficie y sus pendientes.
Por fin llegamos al final del camino y podemos ver
el monumento, un obelisco montado a lo alto de un montículo
de unos 250 metros de elevación. A la derecha del montículo
encontramos una ensenada en la que se ve el mar rompiendo a la entrada.
Imposible entrar por ahí con las carabelas, pienso yo, debe
de haber otra ensenada por aquí. Exploramos y se puede ver
la fuerte corriente que la marea creciente produce, forzando que
el agua del mar fluja hacia una canalización natural que
trae el agua hacia el interior. Los nativos nos dijeron que había
un lugar por aquí en el que durante la marea creciente uno
podía flotar en el agua desde la ensenada hasta el final
de la canalización, unas 2 millas sin apenas esfuerzo alguno.
Decido subir al obelisco. Se pueden ver los restos
de las pasaderas de tubo de acero, que después de haberse
corroído fue reemplazado por cuerdas de las que quedaba bien
poco. La pendiente fuerte y el terreno resbaladizo hacen la subida
peligrosa pero yo insisto, pensando que la oportunidad no se va
a presentar otra vez. Llego al obelisco, después de 20 minutos
de subida y al llegar me encuentro con lo que es probablemente la
vista más hermosa de mi vida. Estoy en la punta más
norte de la isla. Hacia el oeste el “Great Bahama Bank”,
hacia el oeste el Océano Atlántico. Mirando directamente
hacia abajo y a la derecha se puede ver la ensenada que estaba explorando
con su canalización natural y hacia la izquierda la ensenada
donde Colon ancló sus carabelas. Maravilloso.
Jose Vicente Martín, 2/24/04
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