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por Hainess Egas
GALA obtiene por fin su "casa" en el Teatro Tívoli
Foto de Daniel Troconis
“Llegamos a casa”, proclamaba orgullosamente Hugo Medrano presidente y director del Teatro Gala, al entusiasta público que asistió a la inauguración del recién restaurado Teatro Tívoli en Washington DC., el pasado 7 de Enero. Medrano y su esposa Rebecca, quienes empezaron haciendo teatro en su propia casa en Washington DC. hace 26 años, siempre habían tenido el sueño de que Gala contara con su propio teatro; ¡Y lo lograron!
“Llegamos a casa” era también el comentario que se escuchaba entre los asistentes a la inaguración, entre los que se encontraban importantes personalidades de la politica y la farándula, tales como la reconocidísima actriz Rita Moreno, ganadora de los premios Oscar, Tony, Emmy, y Gramy, y quien fuera la oradora principal. El Tívoli es un fastuoso teatro de principios del Siglo 20, que sentaba 2,000 personas. El area restaurada como teatro al presente, acomoda 300. Aunque más pequeño en la actualidad, son impresionantísimos y admirables sus paredes y techos decorados elaboradamente con estuco al estilo de los más famosos teatros de la época de Nueva York o de otras mecas artísticas. El Gala verdaderamente debe sentirse orgulloso no sólo por su logro sino por lo que le ha traído a nuestra comunidad hispana; la primera sede fija de teatro hispano en la capital de los EE.UU. que también es de una gran belleza. Además, este proyecto es parte de una iniciativa para revitalizar el area de Mt. Pleasant, en donde se ubica el Tivoli. Galerias y otras salas de arte completan este proyecto, que incluye un mall y un supermercado en el mismo edificio. Luego del magnífico programa que presentaran el Gala, el Teatro de la Luna y otras entidades hispanas del area durante la inaguración, no podemos esperar a disfrutar de la primera obra que abrirá la temporada oficial del 2005 de Gala; “Yerma”de Federico García Lorca. Alli esperamos mirarlos a todos. Sabemos que la disfrutarán a la vez que quedarán admirados por la belleza y exquisitez del Tívoli, la casa de todos nosotros a la que por fin hemos llegado. |