Emilio Bernal Labrada, miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, es autor de La prensa liEbre o Los crímenes del idioma.
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Language, Our Daily Fiesta |
CADA JUEZ A SU «AGENDA»
Según nos dicen nuestros amigos de la noticia, «un juez no puede tener su propia agenda». ¿Y por qué no?, preguntamos. Si la «agenda» no es más que una libretita de apuntes donde se anotan nombres, fechas, citas y demás. ¿Por qué los jueces no van a tener, como todos los demás, su derecho a hacer y llevar consigo anotaciones personales?
Ah, ¿pero no será, acaso, que nos topamos otra vez con el trastrueque del espanglés? Creo que sí, porque en ese curioso dialecto, preferido de los voceros de noticiarios televisivos, cotorrean toda noticia redactada primigeniamente en inglés con el simple expediente de traducir sus palabras.
Bueno, está bien. Reconozco que «agenda», gracias al uso espánglico, ya absorbió la acepción de «conjunto de temas que se han de tratar», o sea, «temario». Pero, ¿es que el señor juez lleva su propio temario en el bolsillo? No, no lo creo. El temario ya se lo sabe de memoria. Lo que llevaría en la cabeza, más bien, es su ideario, su noción de cómo promover, con fallos jurídicos sabiamente razonados, sus propios conceptos de la vida política, social y económica de la nación. (Por cierto que tendríamos que recurrir a un adivino para meternos en la cabeza del señor jurista a fin de saber si, una vez confirmado en su cargo, pretendería favorecer sus causas preferidas en perjuicio de las demás.)
También nos dicen que este señor –de nombre Samuel Alito para más señas–, que aspira nada menos que a «juez de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos», tiene vasta experiencia y mucho «apego a LA LETRA DE LA LEY». Nos parece que lo que sucede aquí es que hay una «agenda» –para usar la jerga noticiera– de apego a LA LETRA DEL INGLÉS. Porque, conforme a la terminología tradicional, el jurista en cuestión no aspira a ser simple «juez» de esa corte, sino MAGISTRADO- Porque así se designan los miembros de un supremo tribunal en casi todos los países hispanohablantes de que tengamos noticia, siendo el caso que «juez» corresponde a otra categoría. Y el «apego a la letra de la ley» («letter of the law») no es tal, sino «apego a la legislación vigente», o bien «a los principios jurídicos establecidos».
Total, un desbarajuste completo del pobre idioma español, como si lo llevaran inscrito en su «agenda»: Punto 1. Enrevesar lo más posible la lengua castellana, anglificándola al extremo de hacerla irreconocible.
Pero claro, comprendemos que es mucho más fácil sencillamente transliterar el inglés que romperse la cabeza haciendo una correcta versión castellana. Y total, ¿para qué? ¿Cuántos la van a entender?
Sí, amigos, tratándose de «agendas» ya vemos por dónde viene la cosa. Ni siquiera un magistrado de la Suprema Corte, creemos, podrá hacer nada para detener el alza de la irreprimible marea anglófila. Porque él va a dar sus sentencias en inglés y los «noticiólogos» nos van a seguir «sentenciando» a escuchar sus oraciones al SUPREMO dios de la anglofilia. ¡Socorro!
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«EL UNO ANIVERSARIO»
Tratándose de aniversarios, natalicios, cumpleaños, etcétera, amigos, parece que ya podemos olvidarnos de los ordinales.
Leemos que se acaba de cumplir «el quince aniversario» de la desaparición del escritor cubano Reinaldo Arenas, uno de los pocos que no se hizo famoso y poderoso por comulgar con el Benefactor de cierto país isleño, sino A PESAR DE no…, que es mucho más difícil.
Bueno, pero dejando a un lado la política para concentrarnos en el idioma, no es ni con mucho el único ejemplo. Por aquí, acá y acullá, leemos «el treinta y cuatro aniversario” de tal cosa, «el cuatrocientos aniversario» de tal otra y «la veintiún etapa» de lo de más allá. Es más, la antigua norma ya viene a ser el equívoco, y la rectitud (gracias a Dios) es lo que brilla por su ausencia.
Excelente idea, puesto que así simplificamos el idioma y, según las palabras de un célebre escritor cuyo segundo apellido rima con «Parques» –que está permanentemente enclavado en el campo político opuesto a aquel en que (¿ilusamente?) puso Arenas su fe–, podemos «jubilar la gramática» y acaso despreocuparnos también de la ortografía y otras normas que nos complican la vida y escribirlo todo como nos dé la real gana, cada cual como se le antoje.
Miren, amigos, si la revolución es buena en el ámbito político, ¿por qué no va a serlo en el idiomático? Simplemente hacemos tábula rasa de las normas y nos ahorramos todos el trabajo de expresarnos de modo uniforme, inteligible y (supuestamente) correcto.
Ya pasó de moda, pues, hablar del «primer aniversario», porque, ¿para qué, si «el uno aniversario» se entiende perfectamente? Además, podemos descartar el antañón término «cincuentenario», ya que se puede decir «cincuenta aniversario». Lo mismo podemos hacer con el arcaico cultismo (¡uf!) «sesquicentenario» y reemplazarlo con «ciento cincuenta aniversario». Resulta un poco más largo, pero, en fin, mucho más claro. ¿Aplanarlo todo no es, acaso, más democrático?
De paso, jubilemos de una vez «centenario» y «milenario». ¿No tenemos, para eso, «el cien aniversario» y «el mil…»? ¿Para qué complicarnos la vida?
Total, los ordinales no son más que una complicación. Imagínense, para un número tan sencillo como quinientos cincuenta y uno hay que decir «quingentésimo quincuagésimo primero». ¿Qué lío, no? Claro, dirán algunos, siempre podemos usar los cardinales (no «cardenales», por favor, que son prelados católicos y otras cosas) como Dios y la gramática mandan, es decir, después de la voz con que se combinan: «el aniversario [número] quinientos cincuenta y uno». Pero, ¿para qué molestarnos en enrevesar las cosas?
Conforme a este concepto, ya podremos empezar a desearnos, por ejemplo, «feliz 2006 año», en lugar de «feliz año 2006», y «el dos lunes de cada mes» en lugar de «el segundo lunes…», así como «el tres intento» en vez de «el tercer intento…». Porque da igual y se entiende, ¿no? Nada, que se impone la simplificación, amigos, porque de alguna manera tenemos que liberarnos de la tiranía de las reglas y normas que nos hacen la vida imposible. Ah, ¡ya respiro aires de libertad!
De paso, jubilemos también la concordancia de género (no sé si están listos aún para la de número, pero ya pronto la abordaremos, no se preocupen). Como habrán observado mis perspicaces lectores, ya empecé este lance (arriba: párrafo tercero –perdón, TRES párrafo–) con «la veintiún etapa», en que me burlo olímpicamente de esa concordancia (todo el mundo lo está haciendo, sobre todo nuestros amigos los locutores noticieros, pioneros de este movimiento), ya que lo más común –y un poco primitivo– hubiera sido «la veintiuna etapa» (no la correctísima «etapa veintiuna», por favor, ni menos la prehistórica «vigésima primera etapa»).
Es este, amigos, el UNO día de nuestra liberación del yugo de las reglas, normas y costumbres establecidas. ¿Qué les parece? Y si seguimos por este camino, pronto iremos celebrando, casi sin darnos cuenta, el DOS, TRES, CINCO y DIEZ aniversarios gloriosos de nuestra libérrima voluntad de progreso. Ya lo dijo un gran filósofo chino: «el viaje más largo comienza con el UNO paso».
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CÓMO « USAR « LA PRECAUCIÓN
No sabría yo con precisión cómo se «USA» la precaución, preferiblemente sin que se gaste mucho. Y siendo cauteloso, no quisiera quedarme sin una buena reserva de ella, por si acaso.
Pero así nos lo dicen los voceros de la noticia, como si la precaución fuera pasta de dientes o jabón de baño. ¿Será que copian esa construcción del inglés «use caution»?, nos preguntamos. Pues parecería que sí, porque de otra manera habría que cambiar nuestro tradicional refrán para que rezara así: « Hombre que usa precaución vale por dos.»
¿Verdad que suena raro? ¿Será porque, en realidad, debe decirse «hombre precavido»? (Por otra parte, la precaución, en otros contextos, es cosa que se «tiene » y no se «usa».)
También acaso debiéramos «EXTENDER nuestras condolencias» –según la forma de hablar de estos mismos voceros– a quienes así se expresan. Porque nos duele y nos conduele que «usen» tal expresión –copiada de ya saben ustedes dónde cuando en español lo que se hace con las tales condolencias es DARLAS.
En la misma emisión noticiera se comentó el triste problema de los indocumentados que arriesgan la vida para cruzar la frontera México-norteamericana y tratar de hacer su vida en un clima económico más holgado. Pero, nos aclaran, hay regiones y lugares donde se da a estos inmigrantes una recepción mejor. Entre tales lugares figura la ciudad de Austin, capital de Texas, que afirman ha llegado a ser una «ciudad santuario» para los indocumentados. Bueno, tanto como «SANTUARIO » no sé, porque según el Diccionario, esta voz significa «templo» donde se venera la «imagen o reliquia de un santo de especial devoción», y no creo que sea eso lo que quisieron insinuar.
Nos parece, más bien, que se trata de una ciudad muy hospitalaria o acogedora, donde hallan REFUGIO los inmigrantes, y ello nada tiene que ver con santos ni con ceremonias religiosas. Pero ya ven ustedes que se han dejado atraer por el cognado, «sanctuary», que en el inglés moderno ha adquirido esa acepción.
No sabemos dónde TERMINARÁ esta tendencia. Lo decimos así para ponernos a tono con ella, puesto que así, y solo así, lo dicen nuestros amigos de la noticia. «Debido a un accidente, el niño terminó en el hospital», nos informan. O si no, «tras el choque, el vehículo terminó en la cuneta». No sabemos cómo ponerle TÉRMINO a tanta « terminación«, pero se nos ocurre que acaso sea útil contrarrestarla empleando los giros y expresiones tradicionales que nos llevarían a decir que no sabemos «a dónde IRÁ A PARAR» esta costumbre, o bien, acaso, a dónde «IRÁ A DAR» un «vehículo» lingüístico tan descontrolado, con el cual a diario tanto atropellan al idioma.
Pero debe ser que siempre estamos «en el lugar ERRÓNEO, en el momento EQUIVOCADO», como nos lo comentaron en una de estas emisiones para explicar por qué un automóvil arrolló a una señora que estaba a las puertas de una tienda, sin haberse metido con nadie. ¿No será –preguntamos– que la pobre señora sencillamente estaba DE MALAS? ¿Por qué, luego de arrollarla, la van a acusar, encima, de «errónea» y «equivocada», cuando ella no había cometido falta alguna?
Ah, pero queda claro si vamos a la fuente: «wrong place, wrong time», que es el equivalente de lo ACCIDENTAL, del AZAR o de la MALA SUERTE. Propongo que TERMINEMOS de una vez y por todas con una costumbre tan dañina para el idioma español, que así IRÁ A PARAR directamente al hospital.
Paco Mora es un romántico desfasado y, según él, también trasnochado. Siempre dijo que se encontraría más a gusto con un trabuco en la Sierra Morena al lado del bandolero JoséMaría "el Tempranillo" en el siglo XIX, que en el barrio griego de Baltimore en el que vive. Es por eso que, habiendo nacido muy tarde, algunos le llaman Paquito "el Tardecillo". Coloquio disfruta de sus vagarías por los terrenos fronterizos del lenguage.
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Divagaciones
por Paco Mora |
El enajenamiento
"No andes errante...
y busca tu camino.
-Dejadme-.
Ya vendrá un viento fuerte
que me lleve a mi sitio".
León Felipe
Lo característico del español, o mejor dicho, de ciertos españoles señalados por las musas es la locura y la derrota. En el país quijotesco por antonomasia, es lo más lógico, y dicen que Don Quijote está loco, y vencido, además. Y con unos sueños monstruosos. Está loco y vencido, claro que todos los redentores del mundo fueron locos y derrotados antes de convertirse en dioses. Buda, Cristo, Mahoma....
Don Quijote es el gran payaso ibérico de las bofetadas. Cuando Cervantes tenia 57 años el mundo se moría de aburrimiento, de "taedium vitae". Los antiguos héroes no hacían mas que relatar las viejas hazañas clásicas que todos se sabían de memoria y que a nadie divertían ya. Hubo que echarlos de la escena a patadas como a los cómicos malos, e inventar un espectáculo nuevo. Es entonces cuando nace la farsa, cuando el héroe se hace "clown" y la hazaña pantomima. Cuando aparece Don Quijote, grotescamente vestido, montado en un jamelgo esquelético y una bacía de barbero por yelmo.
La primera aventura de Don Quijote no es ni la de Puerto Lápice ni la de los molinos, como quieren algunos. La primera aventura surge cuando el poeta (Don Quijote es, antes que nada, un poeta) se encuentra con la realidad sórdida del mundo, después de salir de su casa, llevando en la mano la Justicia. Cuando llega a la venta y se encuentra con la realidad de un mundo ruin. Entonces es cuando trata de transformar un mundo a otro: de un mundo plebeyo y mezquino a un mundo noble y armonioso. Aparentemente no es más que una hazaña poética; pero es una hazaña revolucionaria también, porque ¿Que es una revolución más que una metáfora social?.
Don Quijote se encuentra en la venta con un albergue sucio e incómodo, con un hombre grosero y ladrón, con unas putas descaradas, con una comida escasa y rancia y con el pito estridente de un capador de cerdos. Y dice: "Pero esto no puede ser el mundo; no es la realidad, esto es un sueño malo…. esto es un encantamiento. Mis enemigos, los malos encantadores que me persiguen, me lo han cambiado todo". Se produce entonces la gran metáfora poética que anuncia ya la gran metáfora social, y sus ojos y su conciencia ven y organizan el mundo no como es sino como debería ser. Cuando Don Quijote toma al ventero ladrón por un caballero, a las rameras por doncellas virginales, la venta por un castillo y el silbato del capador por una música dulce, dice que en el mundo no debe haber ladrones, ni amor mercenario, ni comida escasa, ni música horrible, y que nada de esto habría si no fuese por los malos encantadores. Estos encantadores tienen otro nombre, y ya sabemos como se llaman.
Los personajes, a veces, se escapan de los libros y van a buscar al autor. El hombre se escapa de la vida y va a encararse con los dioses. Porque hay un momento en que es preciso determinar bien nuestra posición en este puñetero mundo, y conocer a donde vamos. Tal vez nos hemos perdido, sabemos que los dioses se duermen, que a veces es necesario despertarles...... y blasfemar si no responden. Hay que quedarse algunas veces desnudo y solo, con todos los cueros al aire, como Don Quijote en Sierra Morena, pero ya no hay locos. Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y ni en España hay locos. Todo el mundo esta cuerdo, terrible y monstruosamente cuerdo.
Sin embargo, Don Quijote no murió del todo, porque para enterrar a los muertos como debemos, cualquiera sirve, cualquiera…. menos un sepulturero, porque no sabiendo los oficios los haremos con respeto. La mano ociosa. es quien tiene más fino el tacto en los dedos, decía el príncipe Hamlet, viendo como cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo un sepulturero.
Tenemos los españoles la garganta destemplada y en carne viva. Hablamos a grito herido y estamos desentonados, porque tres veces, tres veces, tuvimos que desgañitarnos en la historia hasta desgarrarnos la voz.
La primera fue cuando descubrimos este Continente y fue necesario que gritásemos a grito pelado ¡Tierra! ¡Tierra!. Había que gritar esta palabra para que sonase más que el mar y llegase hasta los oídos de los hombres cuerdos que se habían quedado en la otra orilla. Aquellas personas sesudas que decían que era una locura. La segunda fue cuando Don Juan Tenorio destruye la hipocresía y la moralidad y el idealismo retórico del amor, y recuerda a todo el mundo que el amor es una función glandular y un placer carnal, y que este es legitimo, y que la legitimidad es sagrada. Este fue y sigue siendo el secreto de su éxito como arquetipo y como mito.
Y, la tercera vez fue, cuando salió por el mundo aquel estrafalario fantasma de La Mancha, con una lanza rota y una visera de papel, lanzando al viento esta palabra de luz olvidada por los hombres: ¡Justicia! ¡Justicia!. También había motivos para gritar alto.
"Por un camino en la árida llanura
a solas son su sombra y su locura
va el loco, hablando a gritos.
Es horrible y grotesca su figura;
purga un pecado ajeno; la cordura,
la terrible cordura del idiota".
Antonio Machado
A Progressive Argument for Overturning Roe
Here is a truly radical thought, to chill the false bravado of those progressives who fancy themselves in rebellion against the prevailing political hegemonies. Maybe it is time to conclude that Roe v. Wade, and a woman's "right to choose," has become a massive political liability for progressives. And maybe it is time we welcomed the right-wing effort to get the Supreme Court to overturn Roe. [more]
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Mr. Smith Goes to the Supreme Court
Well, the John Roberts confirmation hearing is, for all political purposes, over and done. Roberts will be our next Supreme Court Chief Justice. The Democrats are confounded; the Republicans are uneasy in their victory; and the Republic just may be the real winner [more]
Undiscovering the New World
Editor's Note:
This essay is a selection from a manuscript under preparation by our history correspondent Larry DeWitt. Larry's manuscript is tentatively entitled Truth and Objectivity in History: Restoring the Traditional Virtues. This book-in-progress is an effort to counter what Larry tells us is one of the most persistent and dangerous intellectual trends in academic history, the tendency to denigrate the ideals of truth and objectivity in history in favor of some "postmodern" critique in which these ideals have no place. The topic of this particular selection is the way that history can become politicized, and Larry uses as his case-study the controversy that arose around the quincentenary of Columbus' discovery of the New World in 1492. Since this topic is one that should be of interest to Hispanics everywhere, we have asked Larry for permission to pre-publish this selection from his book. [more]
Eric D. Goodman is a professional writer and editor. He is winner of the Newsletter on Newsletter’s Gold Award for superior electronic newsletter editing, is a two-time finalist in the Chesterfield Writer’s Film Project founded by Steven Spielberg’s Amblin Entertainment and is a two-time winner of National Novel Writing Month. Eric writes both fiction and non-fiction. One of his novels, Thirteen to Gorky , is set in Russia. "Vodka in the Sun" was originally published in "Travel Insights". Eric resides in the Baltimore-DC area with his wife and two children. Visit Eric’s weblog, Writeful, at www.writeful.blogspot.com or contact him at his website: www.writers.net/writers/40995.
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A Tale of Two Christmases (Part One)
By Eric D. Goodman
With the holiday season upon us, I’d like to take another diversion from the “Vodka in the Sun” series to bring you a tale of vodka in the snow: A Tale of Two Christmases.
It’s a common question among newlywed couples: “Do we spend Christmas with my parents or yours?” This was a question my wife Nataliya and I did not have to consider at the end of our first year of marriage. I being from America and she being from Russia, we were able to enjoy the best of both worlds. We celebrated the holidays with my family and with hers.
In Russia, Christmas is celebrated on the evening of January 6 and the day of January 7. But children and children-at-heart don’t have to wait for Christmas to exchange gifts—they open the gifts under their holiday tree—or Yolka—on New Year’s Eve. In Russia, the festivities we in America associate with Christmas are combined with New Year’s. Russian Christmas is a more religious holiday in the way American Easter is.
This meant we would get to celebrate Christmas twice—once in American December and once in Russian January—and we’d get to celebrate a more festive New Year’s that combined two holidays I was accustomed to.
When December 25 rolled around, Nataliya and I were in America. She was awakened early in the pre-dawn hours for her first American Christmas. It was something she’d only seen in exaggerated movies—films exported to her country from mine. It was something that she learned was not nearly quite as exaggerated as she’d expected. Our extended family gathered around the huge Christmas tree and she peered at the most prevalent pile of presents she’d ever seen around one indoor evergreen. Then, in the hours that followed, we took turns opening our gifts to one another and watching as others opened theirs.
That day saw other rituals new to her as well: the drinking of egg nog, the watching of holiday movies and specials in the background, her first glimpse of “It’s A Wonderful Life” and “Miracle on 34 th Street.” Throughout the day we discussed the differences and similarities between our holiday traditions and enjoyed our new gifts. Christmas carolers rang the bell and sang to us, and they didn’t even ask for a handout.
Nataliya was used to large Christmas feasts, although the savory selections on our American Christmas dinner table were quite unfamiliar to her: the turkey was huge, she’d never eaten stuffing and the closest thing to cranberries she could think was the loganberry jam she sometimes put in her hot black tea back home. Before and after the meal, we snacked the day away on homemade Christmas stolen, breads, fruitcake, cookies and candies.
“When are we going to church?” she asked.
“We’re not,” I said. “There probably aren’t any protestant churches open today! Everyone’s at home with their families!”
“No church service on Christmas?” To her Russian Orthodox mind, this was highly … unorthodox. It was a warm, peaceful Christmas and she enjoyed it, but the holiday more like New Year’s to than Christmas. I would understand why she felt that way in just a few days.
On December 26, we bid farewell to my family and boarded a plane to Moscow. I had experienced Russia in the snow before, so I knew to bring warm clothing. What I didn’t consider was that the snowy Russia I had experienced was in March, April and May. The snows of December were quite a different story—deeper and more bone chilling.
During my first day in Russia’s December, my Russian Father-in-Law laughed at the overcoat I shivered inside. Later that first day, after a bit of shopping, presented me with a huge down coat to cover the thinner, lined overcoat I’d brought with me. “Take this one, a good Russian coat,” he offered when I pretended the coat I had was enough. “An early New Year’s Present.”
It only took one walk through knee-deep snow to the Kiosk for a bottle of warming vodka to appreciate what an excellent gift it was. The vodka was for our New Year’s Eve celebration, although something told me we would be tapping into it before the looming holiday. But that’s a celebration for January, and this is December. Next month I’ll tell you about the second Christmas we celebrated that season, about New Year’s and Christmas in Russia. Until then, S Novym Godom!
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Traveling through a Novel
by Eric D. Goodman
Many readers travel often in the comfort of their own homes by way of a good novel. But how many of you have actually taken the extreme vacation route through a novel? How many of you have taken on the adventure of actually writing the great American (or Hispanic, Russian or any) novel?
It’s so common it has become a cliché: “Someday I’m going to write my novel, when I have the time.” Or, as an ill-fated Hemingway protagonist once imagined, many would-be writers plan to wait and write their novel when they feel they are “good enough” to write it or when they have the time to devote to it.
In reality, most people won’t find the time until they honestly search for it. Sometimes, all a person needs is a good kick in the pants. For tens of thousands of writers, that kick comes in November during NaNoWriMo.
NaNoWhatHuh? you ask. It’s NaNoWriMo – National Novel Writing Month.
The goal of National Novel Writing Month is to write a novel – at least 50,000 words or about 200 pages – in one month. To writers who lament that they never have time to write the novel within them, NaNoWriMo offers the motivation to do it.
Perhaps the biggest deterrent of would-be novelists is the fear of not getting it right. Even most seasoned pros don’t get it right in a first draft. NaNoWriMo is a way to erase the stigma of needing to write perfect prose and to plunge into pecking out a first draft without inhibition. Of course, the rewrite might take a little more than a month.
Part of what makes NaNoWriMo fun is the camaraderie. Online forums offer advice, encouragement, motivation and a place to commiserate for writers struggling through their clocked first drafts. Many participants arrange to meet at book stores and coffee shops, sharing their novels, their progress and their advice with one another.
Last year, 42,000 registered NaNo-Novelists around the world wrote their hearts out. Close to 6,000 of us crossed the finish line.
I’m happy to say (although this happiness will likely become misery halfway through the novel-in-progress) that this is my third year as a NaNo-Noveler. Last year I wrote a novel in stories, Along the Tracks. My NaNo-Novel from the year before, Once a Playground, is currently being reviewed by three literary agents – one in DC, one in LA and another in NYC.
The year before my discovery of National Novel Writing Month, I participated in the Anvil 3-day novel contest. But that was just downright demented. Everyone knows it takes at least a month to create a novel of quality.
To learn more about the madness or novel-writing, visit www.writeful.blogspot.com.
por Fermín García Rodríguez
¿SERIAS CAPAZ DE DECIR TANTO CON TAN POCAS PALABRAS?
Examen en el Colegio Público Nacional "García Lorca".
Madrid. Jueves, 11,30 horas.
Asignatura: Lengua española
Ejercicio: Composición literaria que contenga los siguientes
temas:
1- Sexo
2- Monarquía
3- Religión
4- Misterio
Recomendaciones del profesor: brevedad y concisión.
Respuesta de uno de los alumnos:
"¡SE FOLLARON A LA REINA!, ¡DIOS MIO!, ¿QUIEN HABRÁ SIDO?"
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Si una vaca se vendiera como un coche
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LECCIONES DE ESTRATEGIA EMPRESARIAL. Una presentación "Power Point" ¡De risa!
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Americanos y paranoias. Una presentación "Power Point"
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Cosas de familia
Basado en hecho real hace varios años en Francia y publicado en un periódico:
"Estimado señor Ministro de la Defensa Nacional, permítame presentarle respetuosamente el caso siguiente, referente a mis situación personal, con el fin de solicitar mi baja inmediata de mi deber del servicio militar.
Tengo 24 años, y estoy casado con una viuda de 42, la cual tiene una hija de 25 años.
Mi padre se ha casado con esta última. En la actualidad mi padre se ha convertido pues en mi yerno puesto que se ha casado con mi hija. Por consiguiente mi hija que es también mi nuera, se ha convertido en mi suegra, ya que es la esposa de mi padre...
Mi mujer y yo hemos tenido un hijo en enero. Este niño se ha convertido en el hermano de la mujer de mi padre, lo que equivale a ser el cuñado de mi padre. Como consecuencia, es ahora mi tío, puesto que es hermano de mi suegra.
Ahora bien, como hemos dicho, ya sabemos que mi hijo es también mi tío.
La mujer de mi padre en navidades ha tenido un niño que es a la vez mi hermano, ya que es hijo de mi padre, y al mismo tiempo mi nieto puesto que es hijo de la hija de mi mujer.
Como resultado, soy ahora el hermano de mi nieto, y como ya sabemos que el marido de la madre de una persona es el padre de esta persona, resulta que soy padre de mi mujer, y hermano de mi hijo. Por consiguiente soy mi propio abuelo.
Por este motivo, Señor Ministro, le ruego que me conceda el derecho a regresar a mi hogar, ya que la ley prohíbe terminantemente que el padre, el hijo, y el nieto sean llamados a filas al mismo tiempo.
Confiando en su comprensión, le mando un muy cordial saludo."
(El artículo publicado explica al final que esta persona fue eximida del servicio militar obligatorio con la siguiente mención en su expediente: "Estado psíquico inestable y preocupante, con trastornos mentales agravados por un clima familiar muy perturbador...")
Juan Manuel Pérez, español, gallego y bibliotecario, es investigador en la sección hispánica de la Biblioteca del Congreso en Washington. Autor de numerosas obras, "Manolo" como le conocen los amigos, es también coleccionista de armas de los Siglos XVIII y XIX. Por su excelente obra como autor y su labor en la comunidad hispana del área, como vicepresidente de la Casa de España de Baltimore, el Rey de España le concedió la Medalla de Isabel la Católica.
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The Hispanic Role in America |
A CHRONOLOGY
1372 Basques arrived in Newfoundland.
1492 Cristóbal Colón discovered America for Spain.
1493 Colón introduced sugar cane in the New World.
1494 January 6. Fray Bernardo Boil celebrated mass in Hispaniola, perhaps the first mass celebrated in America.
June 7. Treaty of Tordesillas was signed between Spain and Portugal, which divided the newly discovered lands between the two countries. Under this treaty, Portugal claimed Brazil.
1499 Vicente Yáñez Pinzón, Alonso de Ojeda, Americo Vespucci, Juan de la Cosa, Alonso Niño and Cristóbal Guerra were sent by King Ferdinand and Queen Isabella to explore new territories. They went along the coast of Brazil to the Gulf of Mexico and the Florida coast. They also reached the Chesapeake Bay. [more]
Strange cars you never see
Artistas de lo efímero
Performance appraisals


"Imaginary problems are unresolvable"
El Roto, El País, Spain
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