Pro inmigrante recomienda: “No es momento para un boicot”
Mitzi Macias
Washington Hispanic
sometido por Rudy Arredondo
Gustavo Torres, presidente de Casa de Maryland reconoce al 1 de mayo como día histórico de acción comunitaria.
Es innegable que la marcha del pasado 10 de abril en Washington DC se convirtió en una clara muestra de unidad dentro de la comunidad inmigrante. Pero, en los últimos días la euforia de líderes y activistas comunitarios por continuar con este movimiento de lucha en favor de los inmigrantes indocumentados alrededor del país ha generado opiniones encontradas sobre cuál debe ser el siguiente paso.
Casi de manera inmediata surgió la iniciativa de convocar a una huelga general y boicot para el lunes 1 de mayo, estrategia que esta semana la Coalición de Inmigración de la Capital Nacional, que agrupa a las principales organizaciones e instituciones pro inmigrantes del área metropolitana, decidió respetar mas no apoyar.
“Reconocemos el 1 de mayo como un día histórico de acción, pero consideramos que no es el momento oportuno para realizar una huelga y/o un boicot. La táctica es válida, pero el contexto no es el adecuado”, expresó Jaime Contreras, presidente de la Coalición y del sindicato de trabajadores de servicios más grande de Estados Unidos (SEIU). “Seguiremos en la lucha por conseguir una reforma migratoria justa para los millones de trabajadores indocumentados, pero una huelga no podría ser bien recibida por los miembros del Congreso”, agregó.
Estrategias
Por lo pronto la Coalición ha anunciado una serie de iniciativas que pondrán en marcha como parte de este compromiso que han adquirido con la comunidad hacia una reforma del sistema de inmigración. La coalición expresó en conferencia de prensa que realizarán campañas para registrar a las personas elegibles para solicitar la ciudadanía, abrirán parques e iglesias para que las personas se puedan congregar el próximo 1 de mayo después de las 5 pm en solidaridad con sus compañeros que decidieron hacer efectiva la huelga.
“ Tenemos que continuar enviando el mensaje sobre las contribuciones que hacemos a este país y una huelga es contraproducente . Debemos estar más activos por ejemplo en las próximas elecciones”, manifestó Gustavo Torres, director ejecutivo de Casa de Maryland. Para aquellas personas que decidan acatar la huelga el próximo 1 de mayo deben asegurarse de hablar con sus empleadores. Los miembros de la Coalición señalan que los organizadores de la huelga deben ser más responsables y dar alternativas para aquellos que no pueden dejar de trabajar. “Las personas que falten a su trabajo pueden perder su empleo si antes no llegan a un acuerdo con su empleador. Sabemos que nuestra comunidad está muy emocionada, pero debemos guiarla por el mejor camino sin valernos de una ideología”, señaló Jaime Contreras.
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Desde el Capitolio
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Patricia Guadalupe
Columnista
"...primero vamos a recibir una paliza y luego nos defenderemos..." A raíz de las multitudinarias manifestaciones que se llevaran a cabo la semana pasada aquí en Washington y a través de todo el país, varios grupos que abogan por los derechos de los inmigrantes han querido aprovechar el entusiasmo que los mítines rindieron haciendo un llamado a un boicot nacional para el primero de mayo –el día internacional del trabajador- que denominarían “Un Día Sin Inmigrantes,” donde piden a las personas que no acudan al trabajo, que no vayan a la escuela y que no gasten dinero ese día. Pero si estaban contando con el apoyo de varios grupos en Washington, como la Coalición Nacional Capitalina de Inmigrantes (NCIC, por sus siglas en inglés) y Casa de Maryland, que no se vistan, que no van. Estos dos grupos, junto con el Consejo Nacional de la Raza (NCLR) y la Coalición de Derechos Humanos en Los Ángeles (CHRLA) auspiciaron una conferencia de prensa esta semana para anunciar que no necesariamente están en contra de un boicot, pero que en este momento no sería “lo más prudente”.
Jaime Contreras, presidente del NCIC, dijo no saber quiénes son las personas que hacían el llamado, a pesar de ser un tema en todos los medios –incluso los en inglés esta semana. “ Francamente, nunca los he visto, no sé quiénes son, no sé como se llaman. Honestamente no los conozco. Nuestra decisión de no tener un boicot fue específicamente hecha basada en conversaciones con grupos aquí en Washington y no en lo que otras ciudades están haciendo”, dijo Contreras. “No rechazamos la idea de un boicot, pero diferimos en cómo y cuándo. Falta ver lo que haga el Senado federal, y dejemos que hagan lo que hagan, y luego veremos”.
Okay, el decir vamos a esperar a lo que haga el Senado, con su mayoría republicana –y basado en lo que ya pasó en la cámara baja- es como si dijéramos primero vamos a recibir una paliza y luego nos defenderemos. Pero bueno, cada loco con su tema. Los que apoyan un boicot, añade Angélica Salas de CHRLA, deberían ser más responsables en decirle a la gente las posibles consecuencias de participar en la misma.
“ Queremos tener a inmigrantes que tomen una decisión informada, que entiendan qué va a ser la consecuencia a su bienestar económico. Para mí, sería irresponsable no informarle a la gente lo que las consecuencias son. El llamar a un paro nacional implica responsabilidad por las personas que van a participar, responsabilidad como organizadores”.
CHRLA, Casa de Maryland, NCIC y otros buscan que mejor la gente participe en otras actividades planificadas para ese día, como vigilias, pequeñas manifestaciones y el enviar correos electrónicos a los legisladores pidiendo que aprueben una reforma migratoria integral y justa.
Las organizaciones que abogan por el boicot, como la Asociación Política México Americana (MAPA), reiteran que no entienden por qué se circula que no han informado a la gente sobre qué pudiera pasar a consecuencia de participar en un boicot, o huelga, además indicando que quienes los critican “no están bien informados”.
Mientras tanto, en el país vecino, algunos activistas han llamado a los habitantes de México a sumarse al boicot en solidaridad con la comunidad migratoria en EE.UU., y varias organizaciones civiles y sindicalistas ya han dicho que participarán. La Coalición por los Derechos Políticos de los Mexicanos en el Extranjero, por ejemplo, convoca grupos laborales a que participen e incorporen el tema en sus mítines durante ese día dedicado al trabajador.
Pero que no se presente ningún funcionario gubernamental aquí. El gobierno de México está prohibiendo a los funcionarios de la embajada en Washington y de los consulados mexicanos que participen en un boicot. “Hacerlo implicaría violar la soberanía de otro país, mantener una actitud de injerencia que no queremos que nadie la tenga con nosotros", dijo Rubén Aguilar, el portavoz presidencial, en una rueda de prensa en la Cuidad de México. Aguilar añadió que aunque el gobierno mexicano “respeta las manifestaciones de la sociedad civil”, también está conciente de la soberanía de otros países.
De los aproximadamente 12 millones de indocumentados en el país, más de la mitad son mexicanos.
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