Un día sin inmigrantes
Por todo el país, el 1 de mayo fue un día de protesta pacífica de los inmigrantes de todo el mundo contra los proyectos de ley HR 4437 y HR 621 que prácticamente convierte a los inmigrantes indocumentados, y a todos aquellos que los ayuden, en criminales.
En Baltimore, la manifestación en Patterson Park reunió a más de 2,000 personas de todos los colores, razas y culturas. Koreanos, Haitianos, Africanos, Rusos y, naturalmente Hispanos, muchos de ellos indocumentados, hicieron su presencia conocida y establecieron un nuevo frente en la lucha constante por los derechos humanos en este país quer nunca han venido gratis.
Primero los peregrinos que vinieron huyendo de las persecuciones religiosas en Europa; luego los Católicos que vinieron a Maryland huyendo de los puritanos de Massachussets que querían una teocracia protestante; después los esclavos, los sirvientes escoceses e irlandeses (indentured servants) trabajando como esclavos para pagar sus billetes de barco a este país; luego los italianos, irlandeses, judíos y otros europeos que huían de las guerras, persecuciones, discriminaciones y pobreza absoluta; después las mujeres buscando el voto; los negros buscando la tierra prometida; las mujeres buscando el control de sus propios cuerpos; los homosexuales buscando la libertad para "salir del armario"; y ahora los inmigrantes buscando la liberación y el reconocimiento del trabajo intensivo, competente, sin quejas ni protección de ninguna clase, que buscan el "sueño americano" como lo hemos hecho todos.