Un Vistazo a la Temporada Taurina Europea de 1997 con Proyeccion de la del 98

por Mario Carrión

INTRODUCCION

Al concluir la temporada taurina europea de 1995 emprendí por primera vez la tarea de anotar sus resultados, y me atreví a pronosticar el futuro de los matadores para la próxima temporada. Teoricé, y luego sucedería, que los jóvenes toreros de la 'generación de los noventa', juntos con "Joselito", tomarían el timón de la temporada taurina en 1996, forzando a las figuras veteranas a retirarse de los ruedos, o permanecer en ellos desarrollando un papel complementario. Por segunda vez, en diciembre del 1996, repetí mi tarea evaluadora y pronosticadora para la temporada del 1997, añadiendo a mi tesis que esos jóvenes matadores con "Joselito" tomarían el control absoluto de la temporada del 1997, y que de entre los nuevos valores, los toreros más estilistas opacarían a los de un corte tremendista.

Así ha sido, pues en octubre los verdaderos líderes eran unos jóvenes matadores capitaneados por Enrique Ponce en compañia "Joselito". De los veteranos, solo César Rincón había aparecido consistentemente, pero con un cartel disminuido, en las grandes ferias, y José Ortega Cano había toreado bastante también, pero mayormente en plazas de menor importancia, mientras que los nombres de los pocos sobrevivientes veteranos aparecían estancados en del medio del escalafón o abajo. Con respecto a los toreros populistas, los jóvenes "Litri" y "Jesulín de Ubrique" habían limado de su toreo muchas de las aristas espectaculares, buscando la apreciación de la seria afición y de la severa crítica y dejando solo a "El Cordobés" como el abanderado del 'tremendismo'.

Ahora por tercera vez daré un vistazo crítico a los protagonistas y la comparsa de matadores cuyas actuaciones han dejado huellas, mas o menos profundas, en la historia de la temporada del 1997. Al mismo tiempo también me permitiré especular como esos artistas puedan afectar el desarrollo de la próxima temporada europea. Pero antes expondré algunas generalidades que han caracterizado de una manera negativa a la sin embargo buena campaña taurina que concluyó el pasado octubre en Jaén.

Un asunto preocupante en la fiesta brava ha sido la falta de casta y la debilidad que demasiados toros han mostrado en los ruedos. La casta y poderío, desde hace una quincena de años han ido disminuyendo inversamente proporcional al volumen del toro. Los públicos siguiendo el mal ejemplo de Madrid han exigido un toro cada vez mas grande, con la consecuencia de que una vez tras se han desechado toros en los corrales por falta de volumen, o hermosos animales se han devuelto a los corrales por falta de fuerza.

El toro tiene un tipo zootécnico y una cierta dosis de fiereza que deberían ser mantenidos por los ganaderos. Sin embargo, estos manipulan los genes para producir el toro más voluminoso que pide el público y el mas pastueño que prefiere el torero. El resultado ha sido que muchas faenas han carecido de emoción, pues las reses a pesar de su magna presencia, a menudo han dado la falsa impresión de carecer de peligro por tener demasiada docilidad. En general, con excepciones admirables, el 1997 ha sido un año cuando los ganaderos no se ha llenado de laureles. Por ahora, no parece haber una solución para el problema, al menos para la temporada del 98, pues existen diferentes fuerzas tirando en opuestas direcciones que no permiten una solución lógica, que sería la salida al ruedo de un toro cuatreño, rayando los 500 quilos y dotado de más temperamento y agresividad. Aún cuando se demandara este tipo ideal de toro para la próxima temporada, los ganaderos no podrían suplirlos, ya que los cambios en la evolución animal no son repentinos, ya que las manipulaciones genéticas requieren tiempo para producir resultados.

Otro tren de carácter negativo que persiste en la tauromaquia moderna es la obsesión de las participantes en la fiesta con la cantidad, tendencia que se ha agraviado en la pasada temporada. En 1997 se han roto todos los récords de organización de corridas en España y Francia. Esto no parecía que pudiera suceder al comenzar la temporada, pues una huelga, llamada por las organizaciones profesionales taurinas, suspendió varias corridas en la Feria de Castellón y amenazó con un largo paro laboral taurino, el que por fortuna no llegó a realizarse.

En la temporada de 1997 se dieron 862 corridas, 30 más que las 832 organizadas en 1996. Hay que anotar que el número de corridas dadas en las ferias importantes ha permanecido estático produciendo generalmente buenos resultados económicos. El aumento ha acaecido en plazas de menor importancia donde toreros y ganaderos se han abaratado, los unos con la intención de sumar corridas para inflar su posición en el escalafón y los otros para deshacerse del exceso de ganado existente en las dehesas. A menudo, en esas plazas el público no ha respondido causando perdidas a empresarios, toreros y ganaderos. A pesar del aumento en el número de corridas, el total de público acudiendo a las plazas en 1997 ha sido inferior al total del año 1996, y esta cifra era aun menor a la de la asistencia de espectadores en la temporada del 1995. Comercialmente la ley de oferta y demanda debería de afectar la cantidad de corridas a organizarse para el 1998, pero mientras haya un récord de 207 matadores en activo lampando por torear como sea, que incluye hasta a algunas figuras que tratan de encaramarse en lo alto del escalafón, el número de corridas que se anuncien para el 1998 será muy similar.

LOS MATADORES

Pasaré ahora a ver cuales han sido los resultados de las campañas de los matadores en la temporada del 1997 y al mismo tiempo pronosticaré como esos resultados afectarán el panorama de la temporada entrante. Para facilitar la discusión del tema, catalogaré a los matadores que han toreado con cierta notoriedad en 1997 en dos amplios grupos: la vanguardia y la retaguardia. Cada grupo será dividido en varios subgrupos, en donde encuadraré a diestros que se encuentran en circunstancias similares, basadas en sus logros en la temporada pasada. Añadiré también como espero que estos diestros se puedan desempeñar en la temporada venidera. No es mi intención analizar profundamente las condiciones artísticas de estos diestros ni de categorizar sus carreras con perspectiva histórica, sino sencillamente exponer lo que lograron en 1997 y expresar lo que pudieran realizar en la temporada del 98.

Sería fácil si con solo mirar el orden, basado en el número de corridas y trofeos, en que aparecen los matadores en la estadística de final de temporada que publica 6TOROS6 se pudiera evaluar a los toreros, como se hace en las estadísticas deportivas con los equipos y atletas. Pero no es así, pues no hay que olvidar que el toreo es arte además de espectáculo, donde hay que considerar variables cualitativas. No obstante las estadísticas ayudan en la evaluación de los artistas, porque generalmente el torero que tiene calidad es buscado por las empresas y por lo tanto torea más. Por lo tanto, el orden en el escalafón es importante, pero no es la absoluta medida para considerar la valía de los toreros, ni el único determinante para predecir sus futuros logros.

Detrás de cada nombre de los diestros aparecerán unas cifras en paréntesis que se refieren al número de corridas toreadas y trofeos logrados en la temporada del 97: (x corridas, x orejas, x rabos).

En la vanguardia

En este grupo he asociado a todos los toreros que han toreado bastante y con el triunfo suficiente para afectar el desenlace de la temporada. Aquí encontramos tanto figuras consagradas como a toreros que se encuentran a la puerta del estrellato. Unos triunfarán mas que otro en 1998, pero todos sin duda tendrán las ocasiones suficientes para realizar sus aspiraciones profesionales. La mayoría de los carteles de las primeras ferias del 98 estarán formados por estos matadores juntos con algún que otro recién alternativado matador o torero local.

¡Adiós!

Víctor Méndez (37-28-2) se ha despedido de la afición después de 16 años en los ruedos. Víctor ha sido un gran lidiador con un pundonor sin limite y muy efectivo con la espada. A través de su carrera ha matado con gran éxito reses duras, a la que muchos evitaban. Era un maestro clásico de las banderillas que por años formó parte esencial del famoso cartel de toreros- banderilleros. Es uno de los toreros más célebre que ha dado Portugal. Su temporada de despedida ha sido superior en número y triunfos a la del 96, a pesar de que los empresarios españoles no le han dado muchas facilidades. En muchas plazas se le aplaudió fuerte no solamente tanto por lo que hacía sino por el recuerdo de lo que había realizado durante su carrera. Siempre se recordarán sus grandes pares de banderillas, y se echarán de menos en los ruedos. ¡Suerte, Víctor! Te mereces disfrutar del dinero que a sangre y fuego, con tu valor y maestría te ganaste en los ruedos.

Los cuatro puntales de la temporada:

Con "Joselito" habiendo efectuado una de sus mejores temporadas en 1996 y con Enrique Ponche afianzado en el liderazgo de la torería en ese mismo año, mas con los apoteósicos éxitos de este en Madrid y de aquel en Sevilla, la temporada del 97 se presentaba como un duelo entre las dos super-figuras esperándose batallas campales en repetidos mano-a-manos. La realidad fue otra, porque aunque esos encuentros fueron productivos económicamente, la competición entre esas estrellas, como predije, no produjo chispas. Para mí la razón por esta falta de una clásica rivalidad siempre fue obvia. Generalmente las competencias históricamente han sido con dos toreros que comparten la ambición de ser 'el número uno" y en la mayoría de los ocasiones los dos artistas estuvieron situados a un nivel similar en sus carreras. Aquí ningunas de estas circunstancias ocurrían. A "Joselito" se le puede considerar ya un veterano que ha alcanzado un límite con sus once años de alternativa. El fue figura desde el primer día como matador y siempre se ha considerado un gran artista y maestro, un perfecionista que ha ido a su propio aire y compitiendo consigo mismo. El da la impresión de querer ser mejor que 'él mismo', no necesariamente mejor que otros. Siempre ha sido muy bien pagado y ha toreado lo que le ha dado la gana. Por otro lado, Ponce tomó la alternativa sin mucho bombo en 1990 y le tomó un par de años en hacerse figura a base de lucha. Enrique tuvo que imponerse primero a las veteranas figuras a quienes destronó y luego a los jóvenes matadores de su generación a los que relegó a un plano inferior. Así, que como un gallo de pelea estaba dispuesto a defender a espolonazos su posición en la cima. "Joselito" no necesitaba defender nada, de tal manera que cuando la suerte se le torció, no le ofreció a Ponce la consistente competencia para mantener una tensión dramática. Pronto se le dió paso, primero al joven Rivera-Ordóñez, triunfador en Sevilla, y luego al joven José Tomás, triunfador de San Isidro. Estos jóvenes aumentaron el interés en los carteles y diluyeron las tensión entre las dos super estrellas. Una combinación de los primeros tres nombres se repitió en demasía en las mejores corridas de las ferias, al tal punto que ha habido acusaciones de otros toreros de que se les dificultaba la inclusión en esos deseados carteles. No sé si la acusación tiene base o no, pero si fue un echo que casi siempre que las combinaciones de esos nombres se anunciaban en una feria, el anuncio de "no hay billetes" pronto se afijaba a esos carteles, lo que continuó sucediendo cuando José Tomás se unió a la terna.

Enrique Ponce (108-162-8) ha completado la sexta temporada toreando más de cien corridas. Esto es un récord de proporción histórica, especialmente si consideramos que una basta proporción de las corridas toreadas durante estos años han sido en las ferias de categoría y que muchas actuaciones han sido triunfales con concesión de trofeos. Hace un par de años agoté que Ponche una vez consagrado debería de preocuparse más con la calidad que con la cantidad. Pues bien ha hecho algo más difícil, ha continuado con la cantidad pero la calidad de su toreo se ha duplicado. No se recuerda un torero que haya triunfado tan consistente como Ponche lo ha echo para llegar y sostenerse en la cima. Este figurón del toreo posee una inteligencia fuera de serie, que unida a su gran valor le ha permitido desarrollar una tauromaquia perfecta para sacar faenas a la mayoria de lo cornúpetas que aparecen por los chiqueros. Entiende mejor que nadie a esos mastodontes débiles que parecen no tener un pase. Los mima con su superior temple, los engríe con pausas, les da ventajas, y cuando parece que no hay nada mas que hacer les engarza una veintena de magníficos pases y los mata bien contándoles las orejas. Para el toro repetidor y encastado también tiene respuesta, con estos se engalla y los domina con un toreo de poder y manos bajas, como lo hizo con un Victorino en Madrid y con un Miura en Linares. Pero la cualidad mas admirable d Ponce es su capacidad para aprender y añadir profundidad a su toreo, que día a día gana en arte y clasicismo. No hay razón para dudar que este torero mantenga su posición de 'número uno' en 1998, y si los toros lo siguen respetando quizás hasta bien entrado el nuevo milenio.

"Joselito" (76-56-0) es una gran figura cuyo fuerte es la majestad y el arte conjugados con una gran maestría y valor a prueba de cornadas. Matando se le cataloga come 'el rey de espada' de la torería actual. Es uno de esos maestros privilegiados que solo necesita una docena de grandes faenas en la temporada para mantenerse en la cima, donde ha estado durante once años. En 1996 tuvo quizás la campaña más completa de su carrera y en la pasada comenzó obteniendo excelentes y repetidos triunfos, como el conseguido en la Feria de Sevilla, de la que fue declarado el triunfar máximo. Luego, una lesión en la muñeca le hizo fallar a menudo al matar los toros, por lo que perdió numerosos trofeos. También una cornada le frenó la temporada, la que no redondeó como sus principios prometían. También, parte de la prensa taurina ha criticado algo injustamente al artista, pero a pesar de todo, José mantiene su cartel de gran figura para la temporada entrante y seguirá siendo un pilar en donde esta se apoyará.

Francisco Rivera-Ordóñez (90-76-1) comenzó la temporada con un gran triunfo en la Feria de Sevilla, donde si no hubiera sido por un fallo con la espada hubiera acompañado a "Joselito" por la Puerta del Príncipe. Entró de lleno como 'el tercer hombre' con Ponce y "Joselito" en los carteles de mas importancia. Si analizamos las estadísticas, a primera vista la proporción de trofeos no es impresionante, pero como pasa con José Tomás, otros factores han entrado en poner a Francisco a gran altura. El es un toreo de enorme valor y hace un toreo profundo arrastrando la muleta en pases largos y emocionantes. Su toreo exhibe verdad y entrega. Su fallo ha sido la espada que le ha hecho perder trofeos. Su carisma personal y su alcurnia también han contribuido a su popularidad y ascendencia rápida a la cumbre. Al final de la temporada una lesión en la rodilla le hizo perder varias corridas, y al reaparecer sus actuaciones reflejaron negativamente la falta de condiciones físicas obligándole a cortar la temporada. Esta situación permitió a José Tomás entrar en los carteles predilectos que Francisco evacuó. Francisco tiene que estar preparado, y en buena forma física, en 1998 para defender la envidiada posición que ocupa. Empezará anunciado en las principales ferias, pero necesita obtener éxitos sonados en esas ferias para cerrar el paso a los que le persiguen.

José Tomás (79-67-2) es un caso atípico en el toreo moderno, cuando les toma a los neófitos matadores varias temporadas para ser figura. En 1956 José triunfó en San Isidro en su confirmación de alternativa, y en contra de la norma imperante de sumar corridas a toda costa, se propuso ser selectivo en sus actuaciones. Fue un juego peligroso pues solo toreó 36 corridas, mientras otros toreros con menos mérito doblaban esa cifra. Pero en 1997 pegó un zambombazo en San Isidro, saliendo por la Puerta Grande una tarde y entrando a la enfermería en la otra. Fue el triunfador supremo de esa feria. Continuó con el mismo planteamiento de racionar sus actuaciones, que bien pudieran haber llegado al centenar, pero antepuso la calidad a la cantidad. El plan funcionó gracias a que José es un torero especial. Posee tremenda clase, arte y suficiente valor para satisfacer a toda clase de público, especialmente al selecto y entendido, que se le ha entregado de cuerpo y alma y espera de él grandes cosas en 1998. Es curioso, pues tampoco sus estadísticas impresionan, pero si la verdad y la entrega de su toreo. José también tendrá que luchar para mantener la posición que tan de repente obtuvo.

Al fin figuras

Una antítesis de las carreras de Rivera-Ordóñez y José Tomás, que han llegado a figuras en un dos por tres y con el beneplácito de la docta afición, han sido las luchas que "El Tato" y Pepín Líria han mantenido para que sus méritos sean reconocidos. A estos se les había condenado a ser 'toreros guerrilleros' y la ascendencia al estrellato, a donde llegaron en 1997, les ha llevado varios años, y costado increíbles esfuerzos y también varias cornadas.

Raúl Gracia "El Tato" (88-129-6) a pesar de ser el triunfador en la Feria de Sevilla en 1996, en esa temporada no encontró el buen lugar en los carteles que se había ganado en las plazas, teniendo que torear y triunfar en una tras otras corridas difíciles. De nuevo en 1997 triunfó en Sevilla, realizando una de las mejores faenas que se han ejecutado este año en España, y siguió triunfando en muchas otras plazas importantes, culminando en Zaragoza, en donde a cambio de su éxito recibió una cornada en el quinto toro de la corrida de Victorino Martín, que mató como espada único. Su buena temporada y este broche de oro lo han alzado a un nivel superior. Aunque seguirá toreando los duros Victorinos, lo que su poderío le permite, en 1998 ocupará un lugar relevante en todas las ferias de España. Ahora necesita conquistar Madrid donde no ha tenido suerte hasta ahora.

Pepín Líria (60-117-27) ha completado una temporada impresionante. A diferencia de "El Tato" y mas a la manera de José Tomás, Pepín decidió moderar el número de sus actuaciones siendo más selectivo. Obviamente hizo lo correcto, pues el resultado no ha podido ser mas placentero con respecto a los triunfos obtenidos, como muestran los números en paréntesis arriba. Pero eso no es todo, una mayoría de sus triunfo se realizaron en plazas como Madrid, donde cortó una oreja y en Sevilla donde salió por la Puerta del Príncipe. Pepín no será un torero estilista, pero es un gran lidiador que con su toreo serio es capaz de sacarles faena a toros ilidiables, usando sus conocimiento y su valor seco. La temporada del 98 contará con esta nueva figura, que merece respecto y admiración por haber hecho una de las cosas mas difíciles en el toreo: borrarse el sello de 'torero de corridas duras' y estamparse el de 'figura'.

Dos jóvenes figuras

Estos dos matadores, que completaron su tercer año de matador en la temporada pasada, tienen en común el no haber consumado en 1997 lo mucho que se esperaba de ellos. Sin embargo no desilusionaron y están en condiciones para realizar su potencial en la futura temporada.

Vicente Barrera (79-90-1) es uno de los matadores modernos con mas marcada personalidad. Ejecuta un toreo estático de enorme plasticidad y hondura, mas en línea con 'el manoletismo' que con el estilo actual. En 1997 su técnica ha madurado sin limitar su emocionante impacto. Ya en figura se esperaba que hubiera dado el salto a la cima, lo que no sucedió, quizás por no torear en Sevilla y el hacerlo sin suerte en Madrid. Luego, enderezó su temporada con grandes éxitos, los que está continuando en América, quedándose bien situado para empezar el 98 con gran ambiente y la misma expectación. Para ascender le es imperativo triunfar en las ferias de las ciudades aludidas.

Víctor Puerto (64-90-7) otro joven que en 1997 ha conseguido el estado de figura pero sin culminar el exito esperado. Víctor tiene un estilo no completamente definido, que va de lo clásico a lo espectacular, y valor sin limite. Sin temor al cliché, puedo decir que la suerte no le acompañó en la temporada, pero Víctor se impuso al destino haciendo gala de una ferra voluntad que le costó cornadas, serias lesiones y múltiples volteretas. Toreará bastante en 1998, pero necesita grandes triunfos no solo para progresar sino también para defender su posición.

'Los tremendistas': el que cambió, el que cambia y el que queda

Siempre ha existido en el toreo toreros no tradicionales que se han realizado profesionalmente ejerciendo un toreo menos fundamental pero de gran mérito y que han dado variedad a la fiesta. Esas figuras me parece que no pretendían ser otra cosa que lo que eran, lo mismo cuando toreaban en pueblos que en las mecas de la tauromaquia, donde también triunfaban. Un fenómeno de la década de los noventa es que este tipo de matadores se hacen figuras, pero cuando consiguen fama y dinero, pretenden amoldar su estilo en ciertas ocasiones para ganar el reconocimiento de la docta afición y la crítica, lo que solo necesitan para satisfacerse asimismo, ya que poseen bastantes méritos para ser considerados grandes toreros sin necesidad de cambiar su personalidad, como prueban sus sucesivas campañas triunfales, aún sin visto bueno de la inteligencia taurina. Sin embargo, los tres en 1997 declararon que querían darle un cambio a sus carreras. Estos son los resultados:

"Litri" (92-94-3) ha conseguido en 1997 completar su transformación, que inició en México en 1996, de un torero espectacular a un torero profundo. Su temporada ha tenido altos y bajos, pero no hay duda que en 1988 se espera de él ver faenas bien logradas como las que efectuó en Sevilla y Bilbao, entre otras, en 1997. "El Litri", en su onceavo año de alternativa, es un torero en plena madurez que seguirá apareciendo en las ferias importantes desplegando un toreo más clásico, diferente del más espectacular que efectuaba años atrás. Su transformación ha sido impresionante y admirable pues siempre es peligroso abandonar el éxito conocido por la promesa de más gloria.

"Jesulín de Ubrique" (87-124-9) también es un torero cambiado. Siempre ha sido un excelente torero cuya espectacularidad de su estilo y su carismática personalidad, dada a la irreverencia, ocultaron en muchos momentos su tremendo temple y su capacidad lidiadora, al mismo tiempo que le proporcionaron una popularidad mas allá del mundo taurino y gran fortuna. En 1997 hemos visto un torero en lucha consigo mismo, tratando de abandonar el camino fácil por el mas difícil para atraer a la seria afición. En el proceso está mostrando cierta frialdad en su toreo que le resta la atracción de las masas. Madrid se le sigue resistiendo y sus actuaciones en la Feria de Sevilla fueron grises. Sin embargo allí en septiembre, en Ronda y en otras importantes plazas ha conseguido magistrales faenas, que han satisfecho al mas exigente aficionado. Su temporada ha sido discreta a pesar de los muchos trofeos conseguidos. Se espera que en el 1998 se verá al 'nuevo Jesulín', que no es otro que el torero que era antes de sus distracciones extra-taurinas. Espero que a la vez recupere la alegría y desenfado que mostraba antes del cambio.

"El Cordobés" (90-172-15), sin tener suerte en Sevilla y sin aparecer en Madrid, ha seguido en su papel de torero carismático y popular toreando desproporcionadamente y con éxito en plazas de inferior categoría. Intentó cambiar, pero al notar la dificultad y que podía perder su público, prosiguió su triunfal carrera como antes, pero con quizás la atracción algo disminuida. En 1998 necesita de grandes éxitos en plazas de primera. Valor no le falta para ello, y si no lo consigue aun tiene cuerda para seguir su carrera a su manera.

La matador femenina

Cristina Sánchez (61-86-8) ha completado su segunda temporada de matador toreando un gran número de corridas con bastante éxito pero sin hacer acto de presencia en Madrid ni en las ferias importantes. Ha decidió madurar tomando ventaja de su novedad antes de tomar el paso que la pueda poner en figura. La espada sigue siendo su punto flaco, que le hace perder muchos trofeos. En 1998 tendrá que tomar esos pasos decisivos para subir un peldaño más en su carrera. Pase lo que pase en el 98, Cristina ya ha conseguido lo que ninguna mujer hizo antes: alternar de tú a tú con las figuras en Europa y América. En 1998 tendrá la ocasión de llegar a ser la primera mujer figura.

Dos que aprietan y uno que espera

Estos tres jóvenes matadores están bien colocados para avanzar. El primero está en un modo ascendente, el segundo está en modo de recuperación y el tercero está retrasando demasiado el momento de dar la cara.

Canales Rivera (61-77-3), en su segunda temporada de matador, no tuvo suerte en Madrid pero ha tenido éxitos importantes en otras plazas y siempre ha mostrado una gran voluntad y determinación sin nunca decepcionar. Ha sido herido gravemente en un par de ocasiones. Es un torero clásico y decidido que poco a poco está abriéndose paso. Puede ser uno de los qué sorprendan en 1998. Toreará lo suficiente para demostrar su valía. Manuel Caballero (54-7-3) está a punto de hacerse el gran torero que prometía al tomar la alternativa en 1991. En 1996 comenzó una lenta recuperación que continuó el año pasado con grandes triunfos en importantes plazas, con corridas duras en muchas ocasiones, y que culminó con su triunfo de Puerta Grande con un Victorino en la feria de Agosto de Madrid y la Feria d Albacete, donde fue el triunfar. El echarsele un toro al corral en Pamplona pudo haberlo desilusionado, pero se sobreimpuso al mal paso. Se ha ganado a pulso su inclusión en las ferias del 1998, sus logros en ellas serán la clave para su remonte definitivo. Javier Conde (42--53-3) es gran estilista con un personal toreo agitanado. Su vida privada le distrajo en 1996. En 1997 ha tenido una mejor temporada, pero sin ir a Sevilla y sin confirmar su alternativa está en peligro de dar paso a otros toreros menos calificados que él para ser figura. Para mantener la expectación de torero genial que posee, tendrá que presentarse y triunfar en Sevilla o Madrid en la temporada entrante.

Dos veteranos en busca de sitio

Estas dos viejas glorias han tenido una temporada más exitosa que en 1996, pero en diferente forma y a diferente nivel. Ambos que han sido primeras figuras indiscutibles vieron su cartel menguado en las temporadas 1995 y 1996 y los dos quieren recuperarlo. César Rincón (44-35-0) en esos años estuvo afectado por lesiones y cornadas que no les permitieron completar las temporadas españolas. Este año su nombre todavía con gran lustro apareció en ferias importantes donde ha estado bien pero sin tener tardes apoteósicas. Madrid, su plaza, le negó el triunfo, en cambio en Francia a vuelto por sus fueros, triunfando ampliamente. En total ha sido una temporada que no le ha permitido volver a su puesto privilegiado. En el 98 intentará de nuevo, pues el no ha perdido el valor para conseguirlo, pero las condiciones no van ser tan convenientes como en el 1997. Su cartel sigue en alza en América. José Ortega Cano (57-78-4) tuvo una temporada regular en el 95 y una francamente mala en 1996. Sin suerte en Sevilla y sin torear en Madrid, y al verse excluido de las ferias importantes en 1997, se propuso sumar corridas como cabeza de cartel con Cristina Sánchez en plazas de segunda y tercera categoría donde ha triunfado rotundamente. Aspira a aparecer en plazas importantes en 1998 para recobrar su cartel y retirarse a lo grande en un futuro inmediato. Esperamos que así sea.

En la retaguardia

En esta amplia categoría menciono aquellos matadores de los 207 que se enfilan en el escalafón que torearon lo suficiente para ser notados, incluyendo tantos a unos que ambicionan con ingresar en la vanguardia tanto como a otros que se han atrincherado en la retaguardia, juntos con viejas glorias que en el ocaso de sus careras ocasionalmente deleitan al aficionado.

Los noveles

En la pasada temporada un récord de 33 novilleros tomaron la alternativa, la mayoría sin los suficientes méritos que justificaran el ascenso. Sin embargo por vez primera en los últimos años un grupo de novilleros han sido alternativados con alicientes para que en el 1998 entren en carteles importantes y algunos terminen la temporada colocados en la vanguardia para el 99. En su primer año de alternativa ninguno se ha presentado en Madrid, o toreado repetidamente en plazas de primera, por lo tanto sus futuros se lo jugarán en esas plazas en la temporada entrante. Las segundas cifras que aparecen en el segundo paréntesis se refieren al número de novilladas y trofeos conseguidos en ellas.

Antonio Ferrera (35-58-3), torero de un corte espectacular y bullidor con tremendo valor que no satisface completamente al aficionado, pero que gusta a las masas. Tomó la alternativa en marzo y ha toreado triunfalmente en la región extremeña y Francia. No le asustan las corridas terroríficas. Eduardo Dávila Miura(19-21-0) (2-4-1)torero clásico y valiente, se doctoró en Sevilla con éxito, pero una enfermedad y dos cornadas le frenaron la campaña. Su cartel no ha disminuido. "Morante de la Puebla" (12-20-0) (12-20-0) toreo de gran arte con cierto aire sevillano, en quien los aficionados tienen puestas las esperanzas. Superó las actuaciones con el toro a las últimas con el novillo. Eugenio de la Mora (9-25-3) (16-23-1), gran triunfador de Madrid, tomó la alternativa triunfalmente a mediado de temporada en Toledo. Tanto en sus actuaciones como novillero o como de matador Eugenio brilló a gran altura. Entra en el 98 como una gran promesa. Manuel Amador (4-3-0) (13-11-0), torero artista de pellizco, después una regular carrera novilleríl triunfó en su despedida en Madrid y en su alternativa en septiembre en Albacete, saliendo por la Puerta Grande. Mari Paz Vega (1-1-0) (26-46-5), valerosa y fina novillera, después de una triunfal temporada como novillera tomó la alternativa de mano de otra mujer el 30 de septiembre en Cáceres. Es muy probable que en el 98 se placee, como hizo Cristina, para ganar experiencia con el toro antes de anunciarse en las plazas de importancia.

Volviendo a empezar

La generación renovadora de los 90, ya cuenta con este grupo de matadores que por unas temporadas ocuparon los primeros puestos del escalafón, pero por una razón u otra no pudieron mantenerse allí. Lo que los hermana es que para recuperar lo perdido tienen que 'empezar de nuevo', triunfando repetidamente en los grandes cosos y toreando corridas menos cómodas que en sus buenos tiempos, y además compitiendo con ambiciosos jóvenes que también aspiran al triunfo.

Julio Aparicio (35-32-31) su temporada ha sido mala pues ha fracasado rotundamente en Madrid, Sevilla y otra plazas importantes y triunfado en plazas sin importancia. Sin embargo nadie puede negar su arte, aunque sus muchos seguidores se están cansando de esperar. Manolo Sánchez, exquisito torero, (35-32-3) ha tenido mejor temporada que la anterior, pero una extraña cornada en Madrid lo tuvo dos meses sin actuar. Mantiene su cartel en su región castellana. "Pedrito de Portugal" (33-28-0), fino matador lusitano, es un caso extraño, todos los invierno en Hispanoamérica mantiene un cartel de figura, y cuando vuelve a España, no triunfa en las plazas claves, sin embargo da la impresión que el éxito puede suceder en cualquier momento. En el 98 se tiene que jugar sus últimas cartas en España para su ascenso. Rafael Camino (32-41-2), las cifras aquí no reflejan el resultado de su campaña, pues los triunfos se sucedieron en plazas menores, mientras que en Sevilla, Madrid y otras plazas importantes sus actuaciones fueron grises. Será difícil que Rafael vuelva a ocupar el sitio que ocupó los primeros años de la década. Fernando Cepeda (25-30-2), gran estilista, siempre provee un toque de clase, pero nunca encuentra el gran exito que necesita. Su temporada ha sido mejor que la pasada. No creo que su posición varíe en la temporada entrante. Antonio Borrero "Chamaco" (20-19-1) comenzó cortando una oreja en Sevilla y parecía que con su determinación su rumbo iba a cambiar, pero Antonio no se encontró a si mismo y desanimado cortó la temporada. También "Finito de Córdoba" (19-10-0) abandonó temporalmente los ruedos al no poder enderezar su gris temporada. A este joven matador se le considera como a uno de los que mejor torea hoy, pero a menudo manifiesta una apatía que le roba el aplauso. Todavía puede recuperar lo perdido, pero necesita mostrar más decisión.

Unos veteranos artistas y un lidiador supremo

Aquí encontramos varios veteranos que todavía tienen el suficiente caché para adornar un cartel y quizás dar una tarde inolvidable. De los artistas, uno ha sido una gran figura, dos son leyendas vivientes y los restantes buenos toreros. El denominador común es que todos poseen tal duende que cuando se inspiran hacen del toreo algo sublime. No se espera que en el 1998 remonten notablemente los puestos en los que se encuentran.

Emilio Muñoz (20-15-1) tuvo una mala temporada con tres tardes grises la Feria de Sevilla y aún mas grises en Madrid. Se enderezó al final de temporadas con grandes triunfos en el Puerto y Sevilla. Juan Mora (22-18-0), en las ferias importantes que ha aparecido, solo estuvo bien en Bilbao. Esta temporada ha dado un paso atrás que le será difícil de remontar en la venidera. Curro Vázquez (15-8-1) no ha tenido el éxito que se esperaba en su reaparición, ni ha toreado lo suficiente para tener la ocasión de reencontrarse. No obstante ha destapado el frasco de su esencia en un par de tardes. Es torero mimado en Madrid donde no dió su tarde. Si decide continuar en los ruedos sus actuaciones dependerán de lo que haga es su plaza madrileña en 1998. Por el contrario Pepín Jiménez(25-30-2), otro fino torero adoptado por los madrileños, ha tenido la mejor temporada en varios años, con triunfos en esa plaza y las plazas de la región levantina. Y como punto y aparte aludo a las leyendas vivientes. El sesentón Curro Romero (18-6-0) que sigue encantando, de cuando en cuando, con su toreo mágico, atrayendo a los aficionado y cobrando como figura y toreando lo que quiera, y Rafael de Paula (9-2-0) que trata de hacer lo mismo, pero lo hace con menos fuerza y en muchas menos ocasiones por su mala condición física y anímica. El pronóstico para ambos no es cuanto torearán en 1998, sino hasta cuando puedan seguir haciéndolo. Así como los anteriores veteranos esperan la inspiración para actuar bien, el veterano lidiador Luis Francisco Esplá (22-23-0) a menudo se la juega con su toreo clásico y dominador, unas veces en carteles cómodos y otra veces en corridas duras. En 1997 ha tenido una buena temporada con gran éxito en Madrid y en Alicante, su tierra. Cortó la temporada después des ser cogido en el Puerto.

Los guerrilleros

'Los guerrilleros' son generalmente matadores que por necesidad se ha especializados en torear las llamadas corridas duras, tales como Miura, Pablo Romero, Victorino Martín entre otras. Unos son toreros poderosos, con un gran sentido de la lidia y poseyendo considerable valor, que están naturalmente dotados para esta clase de corridas. Otros, que poseen un toreo mas refinado y menos apto para esos toros, se mantienen aquí por las circunstancias. La ventajas de estos hombres es que torean en las ferias principales y generalmente bien pagados, la desventaja consiste en que las empresas no recompensan sus logros incluyéndolos en mejores carteles.

"El Fundi" (36-73-4} es el mas veterano en estas líderes y que mas éxitos consigue. Ha tenido una mejor temporada que 1997 aún sin triunfar en Sevilla o Madrid. Su posición cambiará poco en 1998. Oscar Higares (31-22-0) está asentándose más y más en este grupo. Casi todas sus actuaciones han sido en plazas importantes, solo en Madrid cortó una oreja y aunque sin conseguir grandes triunfos en las otras, siempre ha cumplido. Miguel Rodríguez (30-34-4), un fino torero, del que se esperaba que saliera de este grupo después de sus triunfales actuaciones en América, pero se vió forzado a torear lo que sea. Tuvo suerte en plazas menores pero no en Madrid. Nada ha cambiado para Miguel. Lo mismo podríamos decir de Javier Vázquez (24-22-0), que hace unos años fue el triunfador de San isidro y en el 96 parecía que iba a remontar el vuelo, a pesar de haber perdido la visión de un ojo, sigue con ilusión pero cada día disminuye la oportunidad de ser incluido en mejores carteles. El veteranísimo Tomás Campuzano (21-42-6) sigue en la brecha y obviamente con cierto éxito, aunque este años sus actuaciones tuvieron lugar mayormente en pueblos. El diminuto Domingo Valderrama (17-21-1) parece el menos dotado del grupo para lidiar estas clases de corridas, ya que su toreo es pinturero. Cortó una oreja en Sevilla, pero estuvo gris en Madrid. Probablemente volverá a Sevilla en abril y su actuación allí determinará su campaña del 98.

Un paso adelante

Entre el nutrido grupo de matadores tratando de abrirse paso se nos viene a la mente unos cuantos nombres, no todos, que han completado una temporada algo mejor que la anterior. El camino es escabroso para ellos, pero estos hombres todavía no se han dado por vencidos. Si la oportunidad les llega en 1998, la aprovecharán.

Luis Miguel Encabo, (36-53-5),el torero madrileño ha toreado casi todas sus corridas en Madrid y sus alrededores con un exito considerable. Tendrá que jugársela en 1998 para seguir avanzando. Determinación y saber tiene. Paco Cervantes (28-49-5), fino torero, en su segundo año de matador, excepto en Alicante, sus corridas se efectuaron en pueblos. Incomprensiblemente no ha confirmado la alternativa. El Molinero (23-36-1) puede considerarse un torero regional aragonés, en cuyo territorio tomaron lugar las mayoría de sus actuaciones, así sucede también con "El Califa" (21-38-4), pero en Andalucía. Ambos necesitan remontar el regionalismo para superarse en el 1998. El gran artista David Luguillano (20-19-2) reapareció recuperado de su horrorosa cogida sufrida en la temporada del 96. También sus triunfos han sido regionales. Juan Carlos García (15-12-0), paso a paso, se está abriendo camino. Tuvo buenas actuaciones en Madrid y Barcelona y fue el triunfador de la Feria de San Fermín. Se espera que en 1998 tome otro paso adelante. Rafael Castañeta (14-20-2), un torero clásico peruano, sorprendió en Madrid y otras plazas de menor importancia. Ha sido el triunfador de la Feria de Lima, Perú.

CONCLUSION

En breve, podemos decir que en la temporada del 1997 Enrique Ponce se arraigó como una super-figura y "Joselito" permaneció en la cumbre aunque sin ofrecerle la competencia esperada. Cuando la temporada del 1998 comience oficialmente en marzo en Castellón, estas dos figuras pueden sentirse seguros que por el momento nadie está listo para desplazarlos. Por el contrario, no podemos decir lo mismo de Rivera-Ordóñez y José Tomás, quienes compartieron con ellos los lugares en la cumbre, ni de las otros líderes del escalafón del 97; todos tendrán que luchar a brazo partido, parar avanzar o consolidar sus puestos.

La temporada venidera se presenta tremendamente competitiva para las figuras de la década de los noventa que relevaron a las figuras veteranas de las dos décadas anteriores. Ahora serán ellos los que tienen que defender sus puestos, confrontando una avanzadilla compuesta de diestros como Caballero, que tratan de recuperar el tiempo perdido, varios prometedores matadores neófitos y probablemente novilleros punteros como Mariscal, Abellán o Iniesta, entre otros, que planean doctorarse durante la temporada.

Mis pronósticos pretéritos fueron fáciles, entonces el reto consistía primeramente en optar por la supremacía en los ruedos de los toreros veteranos, ya un poco pasados, o por la de los diestros jóvenes y ambiciosos, y luego acertar si los públicos se inclinarían por los espectaculares toreros heterodoxos o por los mas clásicos y profundos. Aposté por la juventud y lo clásico. Acerté.

Esta vez, el objeto es mas difícil. Consiste en adivinar quienes serán los toreros agraciados en 1998 para unirse a Ponce y "Joselito" en la cúspide de la torería. Y como entre los aspirantes hay toreros dotados de clase, valor y determinación, solamente advierto que al caducarse la temporada del 98 habrá varios nuevos nombres en la cima del escalafón, quienes podrían erigirse como firmes pilares de la temporada del 99. Estos nombres los presiento pero solo el destino inmediato los determinará.