ANTICIPANDO LA ULTIMA TEMPORADA DEL SIGLO

por Mario Carrión

 

 

 

 

Introducción

Antes de vaticinar lo que pueda suceder en la temporada europea del 1999, demos un vistazo de una manera muy general a lo más importante que pasó en los ruedos europeos en la pasada temporada, para que nos ayude a poner en perspectiva lo que podemos esperar de los más relevantes matadores en la interesantísima y competida temporada europea que se avecina.

Los siguientes cuatro sustantivos desilusión, permanencia, consolidación y revelación pueden resumir lo más significativo que sucedió en España, Francia y Portugal en la cima del toreo en 1998. La desilusión las causaron principalmente "Joselito", a quien sus grises actuaciones lo llevó, al menos temporalmente, a abandonar la lucha en los ruedos y, en cierto modo, Rivera-Ordóñez, que por falta de suerte aunque no de valor, dejó a otros desplazarlo de su sitio super privilegiado. La permanencia la representa Enrique Ponce que ha terminado la temporada pasada, como terminó también las últimas cinco, como una super- figura. La consolidación la ha conseguido José Tomás, que ha arrollado con los toros y vencido al politiqueo, para asentarse como otro mandón del toreo. Aunque a otro nivel, también Manuel Caballero, después de dos años en alza, se consolidó como figura. La revelación, sin duda, la produjo "El Juli" que, además de demostrar ser un precoz artista y maestro, está obteniendo una atracción carismática que transciende el mundo taurino. Este sustantivo también acapara a tres noveles matadores, "Morante de la Puebla", Eugenio de Mora y Miguel Abellán, que han irrumpido en la escena pidiendo una posición de figura en la plana mayor de los protagonistas de la temporada del 1998; y también en cierto modo incluye al "El Cordobés", que después de estar por varios años como ídolo popular, pero criticado por la afición y la prensa, ha conquistado el respecto de ambos y ha obtenido la categoría de torero de feria.

Los sustantivos desilusión, permanencia, consolidación y revelación también pueden ayudar a calificar lo que recientemente ha ocurrido en los otros niveles de la tauromaquia, a los que nos referiremos más tarde. La temporada pasada se ha caracterizado por un gran dinamismo entre los diestros de diferentes categorías del escalafón. Este dinamismo se espera que continúe y aumente en 1999 para definir que matadores serán los que entren en el nuevo siglo como protagonistas principales, sustituyendo o desplazando a interpretar un papel menor a algunos diestros que se alzaron durante la década que ahora concluye.

La temporada venidera

Atrevámonos ahora a pronosticar cuales serán los papeles que puedan desarrollar los diestros en la temporada 1999. Primero me referiré, bajo el subtítulo de Los protagonistas, a todos los matadores, a los que juzgo que, con más o menos intensidad, serán los actores que protagonicen la temporada. Luego, bajo Los otros actores, mencionare algunos otros jóvenes diestros que intentan ascender en categoría, y a otros que estuvieron arriba y aun buscan el protagonismo, juntos con los veteranos, que en el ocaso de su actividad taurina, exprimen los frutos de sus carreras. Para ello me basaré en los logros que los toreros obtuvieron en la pasada temporada europea, y en algunos casos, en los resultados que están teniendo en la temporada invernal en América, en sus trayectorias profesionales y, como no, en mi propia evaluación e intuición.

Observen que detrás de cada nombre de los diestros aparecen unas cifras en paréntesis que se refieren al número de las corridas toreadas y trofeos logrados en la temporada del 98: (x corridas, x orejas, x rabos). Cuando aparezcan dos series de cifras, quiere decir que el matador tomó la alternativa durante la temporada, y entonces los primeros datos indican las novilladas y los segundos las corridas. También para facilitar mis pronósticos, cuando sea posible, agruparé a toreros cuya situación posee ciertas similitudes para confrontar la próxima temporada, aunque sus estilos, valor artístico y larga proyección puedan diferir. Si consideramos que el 1998 escalafón de final de temporada de 6TOROS6 lista 203 matadores, de los cuales solo 59 torearon más de 15 corridas de las cerca del millar celebradas, serían un ejercicio en futilidad el enjuiciar las posibilidades de éxito de cada torero que aparece en la lista, así que solo me referiré a aquellos toreros que parezcan vayan a tener suficientes ocasiones de demostrar su valía, para mantenerse o para avanzar en sus carreras durante la temporada entrante.

Los protagonistas

Los tres que mandarán y el que se fue

La temporada del 98 comenzó cono terminó la del 97, con la expectación de que el famoso cartel de 'los tres tenores", "Joselito", Ponce y Rivera-Ordóñez, fuera el dominante en las ferias. Pero pronto José Tomás con un ataque frontal se encargó de que eso no fuera el caso. El primero en no ser capaz de resistir la presión fue "Joselito" (73-50-0). Sin suerte en la feria de Sevilla y salvando su paso por San Isidro con solo el corte de una oreja en varias actuaciones, el más veterano diestro del trío continuó una temporada rociada de tardes grises. Se le notaba falto de animo y desganado, a pesar de que de cuando en cuando diera muestra de su gran clase. El fin de su temporada fue marcado por la deslucida tarde en la corrida en solitario que en septiembre toreó en Sevilla. Ese mismo día cortó la temporada. Se especuló que se retiraba, aunque hasta ahora lo único que se sabe es que no va a torear este año. No creo que hayamos visto a José por última vez en los ruedos, ya que es joven todavía, está en buena forma física y es un excepcional maestro, que una vez que se encuentre a sí mismo podría volver a darnos grandes tardes de toros, aunque no creo que vuelva a ocupar el mismo trono que ha dejado.

José Tomás (72--90-6) empezó la temporada sabiendo que no le iba a ser fácil el defender su posición de liderazgo, que a sangre y fuego había conquistado en 1997. Para comenzar no se contó con él para las Fallas de Valencia, aunque entró en los carteles por la vía de substitución, y en la Feria de Sevilla se quedó fuera; sin embargo sus triunfos en la Feria de la Comunidad y luego en San Isidro, en Madrid, demostraron que él iba a dictar los términos de sus actuaciones durante el resto de la temporada. Sus triunfos se sucedieron con una regularidad e intensidad de asombro en junio y julio, superando al principio de la temporada a los "tres tenores". De especial importancia fue su actuación en Leganés, en las afueras de Madrid donde, por primera vez, se midió con 'los tres tenores' juntos. Cortó orejas saliendo a hombros y como se dice entre los taurinos 'les dio un baño' a sus contrincantes. En agosto continuó triunfando en casi todas sus actuaciones y, sin embargo, en septiembre sus actuaciones bajaron algo de tono, aunque en su última corrida en Ubeda tuvo un gran éxito. Al cerrar la temporada José rompió en malos términos con sus apoderados y ahora será llevado por el polémico apoderado de "Joselito". Hasta hora sus actuaciones en América han sido buenas, pero palidecen en comparación con los extraordinarios éxitos conseguidos en España. Esperemos que el cambio de administración no le afecte en lo artístico y en 1999 tenga una temporada tan especial como la pasada. Sin duda para el 1999 comparte el máximo cartel en conjunción con Ponce y "El Juli". José Tomás posee, sentido de la lidia, hondura en su estilo y un valor sobrio. Sus éxitos transcienden el momento, pues sus faenas a menudo dejan rastros en la mente del aficionado. Se modera en el número de sus actuaciones para concentrarse en la calidad.

Enrique Ponce (104-136-5) ha completado su séptima temporada toreando más de cien corridas, seguidas siempre por un buen número de actuaciones en las temporadas invernales americanas. Esto es un récord que será difícil de igualar, especialmente si consideramos que una vasta proporción de las corridas toreadas ha sido en plazas de primera y segunda categoría y siempre siendo la base de los carteles. La temporada pasada la inició con éxitos en Jaén, Olivenza y Valencia, pero luego sus actuaciones en Sevilla y Madrid no fueron brillantes. A continuación, en junio y julio perdió el sitio con la espada, perdiendo numerosos trofeos al no rematar grandes faenas. Entonces se empezó a rumorear que José Tomás lo iba a sobrepasar. Que equivocación, pues en agosto y septiembre se vió a un Ponce mostrando una casta que su inteligencia, seguridad y maestría en la plaza oculta. El resultado: en agosto abrió 14 'puertas grandes'. Enrique respondió al envite de José Tomás como un jabalí acorralado, defendiendo su territorio como una fiera. Al escribir estás líneas creía que iba a tener que repetir todo lo bueno que dije de Ponce en mis pronósticos anteriores, ya que no podría añadir ningún elogio novel. Pero he encontrado otra faceta en él que define a los campeones en cualquier ejercicio competitivo. Esto consiste en la casi sobrehumana habilidad de responder a una amenaza al liderazgo superándose a sí mismos en sus actuaciones. Así ha reaccionado este excepcional maestro. En enero en Cali, Ponce acaba de obtener el premio de "Triunfador de la Feria", y luego en México ha cortado dos orejas en una faena cumbre, quizás esto sea una primicia de lo que se puede esperar de Enrique Ponce en 1999, cuando seguirá en el puesto más alto de la torería.

Julián López "El Juli"(56-142-9; 15-32-2). Desde el original "Cordobés" en los sesenta, no recuerdo que un torero haya saltado de ser un novillero puntero a un ser una estrella imprescindible en el firmamento taurino en la escala superior. Con esto no pretendo hermanar las carreras de ambos diestros, ya que sus trayectorias para llegar difieren en algo esencial. "El Cordobés" ha sido desde el principio considerado un "fenómeno social" y siempre encontraba resistencia en la prensa y a la docta afición, para ser considerado un torero cabal. Esta oposición nunca se reflejó en su popularidad. Por el contrario, "El Juli", desde que dio sus primeros pasos en los ruedos, ha contado con la complacencia de prensa taurina y afición. Cuando apenas hace dos años, antes de cumplir los quince abriles, irrumpió con fuerza como novillero, ha conseguido que se admire su precoz inteligencia en los ruedos, su habilidad lidiadora, su buena clase y variedad de sus faenas, así como su frío valor. En México llenó las plazas y se hizo figura de los novilleros por 'torero cabal', y nada más. En la temporada pasada también convenció a público, afición y prensa. Toreó 56 novilladas cortando orejas a granel y saliendo a hombros casi todas las tardes ---solo en ocho ocasiones dejó de hacerlo---incluyendo la del 'Principe' de Sevilla y la de la 'Puerta Grande' de Madrid. En esta última, lo consiguió después de encerrarse solo con seis serios novillos. "El Juli" ha causado que el cartel de "no hay billetes" se use en la mayoría de sus presentaciones y que sus éxitos hayan conseguido que su fama transcienda el mundo taurino, convirtiéndole en un carismático ídolo popular. Después de cortar orejas y salir a hombros el día de su alternativa en Nimes, Julian continuó su marcha triunfal, primero en trece corridas en España y luego en América, donde hasta estos momentos ha sido declarado el triunfador de las ferias de Lima y Quito y ha cortado varias orejas en los ruedos de México, Colombia y Venezuela. En 1999,. "El Juli", por su taurinismo, sus pasados triunfos y su carisma, será el diestro más deseado por las empresas de las plazas del continente europeo, Después el destino dirá, pero el hecho cierto es que este jovenzuelo tiene cualidades para ser una extraordinaria figura del toreo, aún aunque perdiera esa aureola que ahora le rodea de 'ídolo popular'.

Tres noveles que piden paso a la cima

Estos tres toreros tienen en común su juventud, novedad y el haber figurado como matadores en los principales carteles de ferias inmediatamente al tomar la alternativa, después de haberla merecido por sus notables temporadas novilleriles. Los tres tendrán en el 1999 grandes oportunidades, y no tienen más remedio que aprovecharlas, para así asentarse como figuras para el nuevo milenio.

"Morante de la Puebla" (68-91-4) es un torero de gran arte con cierto aire del estilo sevillano, Aunque es un torero serio y profundo, sus faenas tienen pellizco de alegría. Estilo poco visto en los ruedos en la actualidad. En su primera temporada completa de matador, el año pasado fue el triunfador de la Feria de Sevilla en abril y de la del Pilar de Zaragoza. Pasó por Madrid de puntilla, pero sus sucesivos éxitos en Málaga, Pamplona, Huelva, Gijón, Huesca, Palencia, Nimes y especialmente en El Puerto de Santa María donde logró una de sus mejores faenas, lo han colocado en una posición envidiable para reclamar un puesto importante en la torería. Ha comenzado su temporada americana en la Feria de Cali cortando orejas. En la "Maestranza" este año será uno de los pilares de la feria y una gran atracción en el resto de las plazas.

Eugenio de la Mora (44-52-23), aunque toledano, es un 'torero de Madrid', pues la capital española lo lanzó como novillero y en 1998, al ser el triunfador de su primer San Isidro como matador, saliendo de esa plaza como un candidato a figura. El éxito no tuvo toda la repercusión esperada para entrar en las grandes ferias. No obstante triunfo en las oportunidades que tuvo especialmente en Granada, Teruel, Victoria, Huesca y Almería. En América está consiguiendo grandes triunfos, entre ellos las salidas a hombro en Lima y Quito. En 1999 puede recoger el fruto de su éxito del San Isidro pasado. Eugenio da la impresión que lo hará pues es un torero hondo con valor. Tiene la rara habilidad, quizás por su gran altura, de torear de rodillas por naturales con tal temple como si de pie estuviera.

Miguel Abellán (19-21-1; 37-48-1) tuvo una triunfal campaña de novillero puntero puntuado por la salida en hombros en San Isidro. Se esperaba que se estableciera una competencia con "El Juli" pero se cortó al tomar Miguel la alternativa en junio en Alicante, donde cortó una oreja. Desde sus primeras corridas alternó con la figura y no se dejó ganar la pelea. Sus grandes triunfos tomaron lugar en Santander, Avila, Victoria, San Sebastián, El Puerto y Valladolid. Ha recibido su bautizo de sangre como matador al ser cogido en Palencia. Regresó a los ruedos como si nada le hubiera pasado. Este es un torero producto de la Escuela Taurina de Madrid. Está en la línea joselitista, pero desarrolló su propia personalidad. Su clásico toreo es majestuoso y está dotado de una inspirada variedad en sus pases de capote y muleta. Además, Miguel tiene valor y orgullo profesional, como mostró en la última corrida de la Feria de Quito donde, después de haber cortado una oreja a su primer toro, decidió lidiar a su segundo bajo un diluvio universal, cortándole otra oreja. Miguel puede convertirse en un artista de feria grandes en 1999. Madrid, su patria chica, puede ser la clave en este San Isidro venidero.

Se consolida como figura

Manuel Caballero (78-105-5) finalmente se ha convertido en el gran torero que prometía al tomar la alternativa en 1991. Su lenta recuperación comenzó en 1996 y se concluyó en1998. Ese año ha hecho acto de presencia en importantes plazas con las figuras, pero también ha tenido que lidiar 'victorinos' y otras corridas duras en bastantes ocasiones. Este es el precio que tiene que pagar el torero que después de haber desaprovechado la ocasión de hacerse figura de recién alternativado. Su tarde clave para su ascensión sucedió en Madrid en la Corrida de la Beneficencia. Esa tarde, Manuel se encerró con seis 'victorinos' y se las avío para triunfar con ellos, con los buenos y con los malos, saliendo por '"La Puerta Grande". Ya había cortado otra oreja en San Isidro a otro toro de esta misma ganadería y dos a otro en Castellón. A pesar de estos triunfos no se le dio suficiente sitio en los carteles claves de las ferias grandes. Sin embargo sus triunfos logran que entre en su Albacete con las grandes figuras y que salga como triunfador. Luego continuaría la temporada cosechando éxitos con la ejecución de grandes faenas y con corte de trofeos, como lo hizo en Nimes, Oviedo y Zaragoza. Una tarde gris en la Feria de Otoño rompió la cadena de éxitos, pero no emborronó la temporada. Caballero está en una situación similar a la que se encontraban "El Tato" y Liria el año pasado, en figura pero con la necesidad de quitarse el sello de "'especialista en 'victorinos' ". Definitivamente el nombre Manuel Caballero aparecerá en la mayoría de las ferias importantes del 1999, esperemos que no sea con demasiados 'victorinos' o 'cebada-gagos'.

El líder del pasado escalafón

Manuel Díaz "El Cordobés". Después de varias temporadas toreando más de las cien corridas como un torero tremendista y popular, por primera vez en 1998, Manolo ha terminado como líder del escalafón con un merecido respeto de la prensa y la afición. Antes este popular torero había abusado del toreo superficial y se había prodigado en plazas de menor importancia, donde cortaba las orejas a granel. La pasada temporada "El Cordobés" ha aparecido en la mayoría de las ferias, compitiendo con las grandes figuras y triunfando con un toreo más cabal, aunque sin completamente abandonar su estilo personal. En Madrid obtuvo una oreja y ganó el respeto de esos exigentes aficionados. En Sevilla no estuvo bien, sin embargo, en Castellón y Valencia comenzó la temporada cortando orejas, luego continuó en ese tono mayor en otras plazas y cerró la temporada europea con un broche de oro en Zaragoza y Jaén. El reciclado "El Cordobés", en plan de figura, será una atracción, probablemente en otro centenar de carteles, en la temporada entrante. Acabo de saber que su temporada americana ha sido interrumpida por un grave percance en Cali. Esto no hará mella en la decisión de este diestro de ya probado valor.

Los toreros de feria

En este grupo aparecen los toreros ya consolidados con buen cartel que parecen haber llegado a un plató profesional, aspirando algunos de ellos a dar el salto a la cumbre. Solo unos sólidos triunfos en Sevilla o Madrid, o una temporada con triunfos regulares en varias ferias importantes los separan de conseguir ser, o volver a ser esa figura especial. Son figuras cuya fama varia de región a región, pero que pueden complementar cualquier cartel ferial. Aquí aparecen por su orden en el escalafón del 1998.

Francisco Rivera-Ordóñez (88-71-1). He aquí lo que dije de Fran al evaluar la temporada del 97: "Empezará anunciado en las principales ferias, pero necesita obtener éxitos sonados en esas ferias para cerrar el paso a los que le persiguen. Francisco tiene que estar preparado en1998 para defender la envidiada posición que ocupa". Esto no ocurrió, por lo que este diestro se ha visto desplazado no como figura, pero si como un privilegiado del toreo que compartía los carteles predilectos de las ferias. Él ejecuta un toreo de enorme valor y hace un toreo profundo y emocionante. Su fallo ha sido la espada, la que le ha restado trofeos. En Sevilla cuajó un toro y en Pamplona y Zaragoza el éxito le sonrió, pero él no ha completado muchas tardes redondas. Ha cortado su campaña americana por razones emocionales, causadas por la muerte de Antonio Ordóñez, su abuelo y, tal vez por la presión de la desmedida atención que le dedica la prensa sensacionalista. Francisco, con algo de suerte, podría recuperar el sitio perdido en 1999, pues además de ser un clásico toreo tiene gran carisma personal. Ocasiones no le faltarán, pero la competición va ser brutal.

"El Litri" (82-79-6) ha anunciado que la temporada venidera será la última que este en activo en los ruedos. Su temporada del 98 ha tenido más bajos que altos. En Valencia es la única plaza de primera en donde ha salido a hombros, no obstante ha cuajado faenas y cortado orejas en otras varias como la estadística muestra. "El Litri" es un diestro que se ha ganado el respeto por su honradez y dedicación a su profesión, primero por su toreo espectacular y luego por su técnica y toreo más sobrio, y siempre por su enorme valor Desea irse cuando todavía su cartel está en alto, aunque disminuido. En 1999, él aparecerá en ferias donde por doce años tantos triunfos ha conseguido, aunque ha declarado que no desea ser objeto de despedidas sentimentales.

"Jesulín de Ubrique" (79-73-2) ha cambiado de torero popular, alegre, espectacular a un diestro de aspecto sombrío y frío que no transmite el sentimiento de gozar de lo que hace. Es una lástima que en 1998 no haya podido comunicar al público lo bueno de su toreo, pues es un buen maestro y un buen lidiador que torea con un gran temple,. La consecuencia ha sido que su temporada no la ha remontado al alto nivel de éxito a que nos tiene acostumbrado, y aun así la inercia le ha hecho alcanzar un lugar alto en el escalafón. Si no cambia radicalmente es posible que la competición de los nuevos valores le cierren las puertas de muchas feria en la temporada del 1999. Encontrar el camino del éxito en 1999 es esencial para que "Jesulín", permanezca en figura al entrar el siglo.

Raúl Gracia "El Tato" (73-99-7) está ya en figura, pero todavía tiene que anunciarse en algunas corridas duras en las ferias. Sevilla que ha sido la clave de su alzamiento este año le ha dado la espalda al no estar bien en sus dos corridas, especialmente en la de Victorino Martín en el mano-a-mano con Liria. Su paso por Madrid fue anodino, pero luego completaría una exitosa segunda parte de la temporada, multiplicando los cortes de orejas y salidas a hombros. Sigue encasillado como especialista en 'victorinos', a pesar de su estado de figura. Me atrevo a asegurar que en 1999 Raúl mantendrá su posición de figura, pero para terminar en un puesto similar en el escalafón, tendrá que seguir anunciándose de cuando en cuando con los toros de esa ganadería y de otras corridas fuertes. Que tal vez sea bueno para "El Tato", pues sus triunfos con los 'victorinos' han sido la clave para colocarlo donde está.

Vicente Barrera (68-78-1) pasó por las Fallas, la feria de Sevilla, San Isidro y la Feria de Otoño madrileña sin cuajar siquiera una buena tarde. La temporada se le ponía fea, sin embargo la remontó con grandes éxitos en Granada, Alicante, Valencia, Almería y plazas de menor categoría. Una grave cornada lo tuvo fuera de combate por unos días. Vicente ejecuta un toreo amanoletado de mucha exposición, lo que le ha causado varios percances. A la vez ese estilo es tal que cuando Barrera remata una faena, el aficionado la siente en el alma. Este diestro es otra figura que tiene que arrear fuerte para defender su sitio en los carteles selectos, para los que va a haber varios y buenos candidatos. En levante, Vicente conserva un gran cartel y empezará la temporada siendo parte de selectos carteles, deberá triunfar para seguir luciendo en ellos.

Víctor Puerto (61-106-9). Después de sus grises actuaciones en la feria sevillana y de dos desacertadas en Madrid, parecía que Víctor, 'el triunfador del San Isidro 96' iba a descender a ese hoyo donde los toreros se hunden y raramente consiguen escapar. No fue así, ya que unos días después comenzó la escalada indultando un toro en Toledo, y continuó sistemáticamente triunfando en Pamplona, donde cortó tres orejas, y en otras muchas plazas más, que no eran de primera. La regularidad de estos triunfos muestra que Víctor desea colocarse cuanto más apartado del hoyo mejor. En la temporada entrante se tendrá que ganar los puestos en las ferias a pulso, no le va a ser fácil, pues tendrá que entrar en algunos carteles con corridas duras, pero Víctor es un torero de una voluntad férrea y creo que no volverá a caer en la trampa de nuevo. De todas manera una temporada más es lo que le queda para reafirmar su cartel de torero de ferias.

Pepín Liria (55-89-7) Como muestran los números en paréntesis al lado, Pepín ha completado otra triunfal temporada con abundancia de triunfos, que le han costado dos cornadas. En Castellón, Sevilla y Madrid corta orejas y triunfa también en Algeciras, Burgos, Pamplona, Santander, Zaragoza y varios otros lugares. Tuvo una actuación apoteósica en Murcia en un mano-a-mano con Ponce. Un hecho que hay que considerar es la regularidad en sus triunfos, que han incluido faenas con toros de Victorino Martín y con otros de ganaderías duras, como la que ejecutó al cornúpeta de Cebada Gago en Zaragoza, lo que prueba la capacidad lidiar y el poderío de este maestro. Pepín tiene el mismo problema que "El Tato" y Caballero que, como las empresas y los públicos saben que pueden con esos toros, quieren que ellos los lidien. Ese es el dilema de Pepín, como 'el ser o no ser' de Hamlet: "torear 'victorinos' o no torearlos". Si lo hace demasiado a menudo lo encasillan como 'especialista' en esa función, y si no lo hace se deja ir ocasiones de poder tener triunfos sonados. Pepín es uno de los diestros que va a aguantar el envite de las novedades del 1999. Yo apostaría que superará el número de actuaciones y que le veremos anunciado en más de un cartel con los 'victorinos'.

Todavía en la brecha

César Rincón (25-30-3) ha tenido otro año más afectado por lesiones y cornadas, las que no le permitieron completar la temporada europea del 1998. Madrid, su plaza ,ha seguido dándole la espalda, ya que en sus actuaciones en la capital el público ha sido duro con él. No obstante estaba ya encarrilado cuando un percance en Oviedo lo tuvo sin torear por dos meses. Reapareció teniendo buenas actuaciones en varios cosos franceses y plazas del norte de España para en Bilbao recibir otra cogida. Está le hizo cortar la temporada europea y no comenzar la americana hasta diciembre en Quito. Con tan mala suerte, yo pensaba que quizás este hubiera sido el comienzo del ocaso de César. Aparentemente no, pues en Quito estuvo muy bien, en Cali mejor y en Manizales ha sido nombrado el 'triunfador' de la feria, donde no solamente ha cortado orejas sino que ha estado como un jabato de valiente y ha toreado, según dicen, como el César del Madrid del 91-2. Rincón está dispuesto a torear en España y Francia para tratar de recuperar su sitio. Su temporada no le será fácil, pero lo veremos en las ferias importantes, pues su prestigio adorna los carteles y además los 'super-figuras' prefieren que encabece los carteles un torero veterano.

"Espartaco" ha estado casi tres años sin torear, no por falta de ganas, sino por causa de una rodilla que no le quería funcionar. Después de múltiples operaciones, con su rodilla lista, este gran maestro acaba de anunciar que en 1999 reaparecerá. Su apoderado ha dicho que el maestro planea torear unas cuarenta corridas y que aun no sabe la fecha de la reaparición. "Espartaco" es un toreo majestuoso, pundonoroso y poderoso. Él vuelve no para pasearse por las plazas, sino a dar lo que tenga a la afición. Los resultados de 'las vueltas' son difíciles de predecir, pues el torero, la afición y la situación cambian; ahora bien, si la rodilla no le traiciona, vamos a ver en esas cuarenta corridas a un diestro buscando el triunfo sin cesar, y si no lo consigue 'el adiós' no tardará.

Los maestros figuras

Curro Romero (18-6-0). Qué decir de está leyenda que desafía la razón, que se encuentra toreando todavía con los nietos de los que debieran ser sus compañeros. En 1998 de nuevo ha dado, a cuentagotas, muestras del arte que atesora. Curro hasta cortó una oreja en Avila y la Coruña y en Antequera completó una apoteósica faena, marca de las suyas antiguas, que le valió la concesión de las orejas y rabo. Los fracasos, ¿a quién le importa? y es mejor no mencionarlos, mientras de cuando en cuando nos dé clases de un toreo ya extinto. En 1999 Curro será, como siempre, la base de la Feria de Sevilla y luego toreará una docena más de corridas como, donde y cuando quiera. ¿Retirada? Solo Dios lo sabe.

José María "Manzanares" (17-9-0) hace apenas dos temporadas, después de veinticinco años en la profesión, hizo una campaña triunfal de despedida por Europa y América. El año 1997 toreó un par de corridas, lo que dijo que continuaría haciendo. Pero la pasada temporada decidió 'reaparecer', lo que logró con resultados mixtos. José María comenzó con grandes faenas en Jerez y tuvo un gran éxito en Alicante y en verdad poco más de consecuencia ha hecho este gran maestro, excepto siempre cumpliendo con majestad y torería. No se sabe si en 1999, "Manzanares" seguirá haciendo una campaña regular o solo actuará un par de veces, como era su intención al retirarse. Ya que estamos en el sujeto de retiradas, aprovechemos para decir adiós a una gran figura de este medio siglo, José Ortega-Cano (54-53-4), quien en su última temporada ha dejado el recuerdo de su clase y arte con faenas memorables, como la de la feria sevillana y la de la feria pilarica. Después de sus veinticinco años en los ruedos, muchos triunfos, pero también muchas cornadas, merece disfrutar del producto de sus esfuerzos.

Un caso especial

A Cristina Sánchez (40-41-1) me permito colocarla entre Los protagonistas por las razones que la rodean. Taurinamente ha conseguido algo que pocas personas consiguen y muchos toreros quisieran: ser un novillero puntero y luego un importante matador que ha toreado regularmente en Europa y América. Pero hasta ahora, después de tres temporadas de alternativa, Cristina no ha conseguido colocarse de figura. He aquí, donde su condición de mujer pueda ser un factor, bien positivo o negativo. Según se interprete. Hay algo de verdad que ciertos matadores la vetan dificultándole la carrera. Pero también es verdad que en sus dos últimas temporadas el fallo con la espada le ha hecho perder muchos trofeos, especialmente en la del 1998, cuando sus actuaciones han sido desiguales y su mal uso de la espada se ha acentuado por unas lesiones físicas. Como probó en su confirmación en San Isidro, esta mujer es valiente y, como lo ha comprobado en muchas ocasiones, tiene cualidades para llegar a ser figura, pero para hacerlo, como cualquier otro torero que encuentre barreras en su camino, tendrá que sobreponerse y en 1999 torear en las principales ferias, aunque no sea cómodamente. Cristina es noticia y aun novedad, pues todavía de matador no se ha presentado en una mayoría de los principales ruedos europeos. En esta temporada, si Cristina está recuperada, podría y debería hacerlo.

Los otros actores

Tres cercanos al ascenso

Luis Miguel Encabo (42-59-3), José Ignacio Useda Leal (23-26-3) y Luis Moreno (38-56-2) son diestros jóvenes que tomaron la alternativa sin gran fuerza, y desde entonces han estado en activo toreando lo que sea y donde sea, pero siempre sin perder la ilusión de salir adelante en esta difícil profesión. En 1998 los triunfos de Madrid les han abierto la puerta a las oportunidades. Luis Miguel salió a hombros en las Ventas en abril y le sirvió para sumar corridas, pero no para entrar en las ferias. Repitió el corte de una oreja a un 'victorino' en esa misma plaza en octubre. Eso le va a servir para empezar la temporada del 99 con cierto cartel. José Ignacio deja buen ambiente en San Isidro pero tiene que esperar a la Feria de Otoño cuando desoreja a los 'victorinos' y abandona la plaza por "La Puerta Grande". Luis también corta una oreja en dos ocasiones en Madrid, lo que le permite sumar corridas donde a menudo triunfa. Entra en algunas ferias como Málaga y Jaén, saliendo a hombros de esas dos plazas. El camino va a ser duro, pero los tres están calificados y dispuestos a no perder las oportunidades que los empresarios les darán en 1999.

Jóvenes matadores ilusionados

Una peculiaridad que alza el interés de la temporada entrante es que al terminar la pasada nos encontramos con una serie de jóvenes valores que tienen buenas cualidades, afición y determinación para intentar ser 'alguien' en el toreo. Por cualquiera que sea la razón, la transición de novillero a matador no les ha sido suave. Unos ya se han presentado en plazas importantes sin lograr el éxito deseado; otros se encuentran únicamente toreando por los pueblos para adquirir técnica; algunos apechugando con corridas duras o aprovechando la ventaja de ser un torero regional; y unos cuantos han sido heridos en momentos inoportunos. Sin embargo todos están apretando para descollar en la profesión. El inconveniente es la enorme competición existente por oportunidades en Madrid, Sevilla y otras ferias importantes donde es posible resaltar. A continuación mencionaremos algunos de estos jóvenes que ,aunque aquí agrupados, su situación, cualidades, experiencia y proyección profesional de cada matador varían, y lógicamente también las oportunidades que en el 1999 tendrán para dar un paso adelante en sus carreras.

Canales Rivera (41-47-7), en su segunda temporada de matador, no tuvo suerte en Madrid pero ha tenido éxitos importantes en otras plazas. Siempre ha mostrado una gran voluntad y determinación sin nunca decepcionar. Ha sido herido gravemente en un par de ocasiones. Es un torero clásico y decidido que poco a poco está abriéndose paso. Puede ser uno de los que nos sorprendan en 1999. Antonio Ferrera (40-59-4), en su segundo año de alternativa, sale a triunfo por actuación, con el redoblado mérito de torear corridas duras. Tiene gran cartel primeramente en Francia, donde se hizo torero, y en la región extremeña de donde es nativo. Es un toreo poderoso que necesita asentarse para satisfacer a la afición y critica. No le faltarán corridas en 1999, pero corre el peligro de convertirse en 'especialista' de corridas duras a nivel nacional. Dávila Miura (30-37-0) es un fino y clásico torero cuya prometedora carrera fue cortada por una enfermedad y unas cornadas inoportunas. Tiene gran cartel en Sevilla, su tierra, en cuya próxima feria podría encontrar su pasaporte a la fama. También este año confirmará su alternativa en Madrid, donde puede gustar. Ricardo Ortiz (35-63-4) y "El Pireo" (18-39-5; 23-48-3), han cortado orejas a granel, pero generalmente en plazas de menor cuantía y en alguna que otra más importantes. "El Califa" (31-59-5), cortó una oreja en Madrid y otra en las cercanías, en Colmenar, que no le han dado el empujón necesitado. Él está en forma para triunfar donde sea. Juan José Padilla (29-53-10) ha dado un paso adelante al cortar una oreja en Madrid de los seis toros que toreó y también dio buenas tardes en plazas de la región andaluza. El fino torero José Antonio Iniesta (22-27-3; 20-28-3) reapareció al principio del 1998, milagrosamente recuperado de la gravísima cornada que recibió el año anterior. Poco después la poca suerte en su alternativa en Madrid y otra cogida frenaron su prometedora carrera. Salió el triunfador de la Feria de la Coruña. En su región puede encontrar la plataforma para continuar su recuperación artística. Aníbal Ruiz (26-37-5; 19-34-2) tomó la alternativa en Ciudad Real en julio después de una atareada media temporada novilleril. En sus actuaciones de matador no se ha presentado todavía en plazas de consecuencia. Esperemos que pueda continuar triunfando en las plazas de consecuencia en1999, como lo ha hecho en otras de menor importancia. Domingo López-Chávez salió por la "Puerta Grande" de las Ventas, lo que le sirvió para torear un buen número de novilladas que concluyeron con la toma de su alternativa en La Feria de Salamanca, su tierra. Ha toreado unas corridas en América, que le ayudarán para empezar la temporada en forma. Manuel Amador (18-19-0) es un torero de pellizco artístico, que debería poner más énfasis en la técnica. Clase tiene, a ver, si muestra más decisión en 1999 podrá triunfar regularmente como lo hizo en Albacete. Rafael Castañeta (15-15-00) es un ídolo en su tierra, Perú. Sigue intentando romper en Europa también. Mari Paz Vega (16-21-3) es una valerosa y fina matadora. El ser mujer en el ruedo ya no es la novedad que era, por lo que a Mari Paz le ha tocado hacer lo que a cualquier matador que quiera ser figura cuando no tiene un gran cartel: matar las corridas que sean y donde sean. Eso es lo que ella hizo, y con el éxito que muestran los datos adjuntos. Sin duda, en 1999 se anunciará en algunas plazas de primera y podrá mostrar lo que lleva dentro. Luis Mariscal (2-0-0; 12-8-2) desaprovechó las oportunidades en la Feria de Sevilla y en San Isidro, en donde toreó dos corridas. En Sevilla tomó la alternativa después de una brillante carrera novilleril. Tiene buenas cualidades toreras pero el camino ahora se le presenta dificil.

Los que desean ser de nuevo lo que fueron

Aquí aparece un grupo de matadores, todavía jóvenes, que en los noventa han formado parte, con mas o menos cartel, de la élite de los toreros de feria, pero perdieron el tren que los llevaría a ser figura, manteniendo sin embargo el deseo de retornar a donde estuvieron. La ventaja que tienen es que siendo sus nombres conocidos completan bien un cartel. Las desventajas consisten en que el público les exige más que a las novedades y que, acostumbrados a las facilidades anteriores, les es más difícil motivarse a torear bajo condiciones inferiores, en peores carteles, con toros menos apropiados para el éxito y con honorarios reducidos.

"Finito de Córdoba" (59-78-4) en el 1997 abandonó temporalmente los ruedos al no poder enderezar su gris temporada. En 1998 volvió con más entusiasmo consiguiendo bastantes éxitos. Sin embargo sin suerte en Sevilla ni Madrid, no le ha sido posible superar su situación. Volverá a tener bastantes contratos en 1999 para intentar conseguir su ascenso. Antonio Borrero "Chamaco" (33-59-6), aunque ha toreado en pocas plazas de importancia, ha demostrado que es capaz de remontarse a las circunstancias y a menudo ha salido a hombros en sus actuaciones. Es probable que en 1999 entre en mejores carteles y entonces pegue el paso adelante que, con su determinación, está capacitado para dar. Javier Vázquez (24-22-0) es un torero que conjuga clase con valor. Ya han pasado varios años desde que fue el 'triunfador de San Isidro' y aun sigue intentando recobrar su sitio, pero cada temporada que pasa se le hace más difícil. De nuevo tendrá su oportunidad en Madrid, y de su actuación allí dependerá el número de contratos. Manolo Sánchez (24-30-3) ve pasar los años sin poder volver al puesto que una vez tuvo. Nadie duda de su clase, pero el tiempo pasa y se está convirtiendo en un estilista regional. Sus actuaciones tienen altos y bajos y en sus corridas en Madrid no ha podido sobresalir. Pedrito de Portugal" (20-20-2), fino matador lusitano, que ha dejado de ser novedad. Mientras que sus actuaciones en Europa disminuyen, en América su cartel permanece alto. Empezó cortando orejas en Olivenza a un 'victorino' y ha salido a hombros en un par de ocasiones. Tendrá que continuar enfrentándose con corridas duras en la próxima temporada. Tiene intrínsecas buenas cualidades toreras, pero cierta frialdad en su toreo. Rafael Camino (29-47-3) ha tenido grandes triunfos en plazas pueblerinas. Este torero de clase, uno de las primeras figuras del comienzo de la década, para el 1999 parece estar conforme en mantenerse donde está.

Los toreros 'especialistas'

Son toreros que, por las circunstancias, se ven forzados a anunciarse con las corridas duras, lo que hacen con eficiencia y en muchas ocasiones con éxitos. Unos lo hacen como un vehículo para meter la cabeza en las grandes ferias con la esperanza de dejar atrás este 'titulo'. Otros hacen de la situación una carrera. Hace unos años este grupo era más permanente, ahora es más fluido, ya que muchos coletas se encuentran más que dispuestos a torear esas corridas.

Oscar Higares (34-44-2) ha completado en 1998 una mejor temporada que la anterior como muestran las orejas cortadas. Ahora bien una cornada no le permitió completar su compromiso en San Isidro, que siempre puede ser una oportunidad para estos toreros, quienes tienen su sino de completar temporadas con corridas duras. Oscar es un gran muletero y estoqueador que merece mejor suerte. Miguel Rodríguez (33-44-2) ilustra otro caso similar. Es un fino torero que, contra estilo, tiene que enfrentarse con 'las duras' para mantenerse en candelero. En América posee un buen cartel y entra en buenos carteles, obteniendo grandes triunfos. Como Oscar, es joven y se resiste en ser 'especialista' solamente. Juan Carlos García (16-17-0) es un buen y valiente lidiador que se halla intentando salir del circuito de corridas duras. En Jaén, toreando en solitario, cortó ocho orejas y dió una magistral lección de torear. De nuevo, como lo hizo en Pamplona hace un par de años, ha pegado un toque de atención. Juan Carlos persiste en salir adelante y creo que lo va lograr. Por otro lado, el dominador "El Fundí" (36-73-4), el más veterano en estos líderes, ha hecho una carrera de ello, ya que sus triunfos solo le producen contratos similares. En 1998 ha completado una buena temporada, cortando orejas por docenas, aunque ha pisado menos ruedos de categoría, y en Madrid no estuvo bien. El diminuto Domingo Valderrama (18-10-0) ha bajado en actuaciones y triunfos en 1998. Su gran faena a un 'mihura' en Sevilla no marcó el tono de la temporada. Lo tiene difícil para la temporada que se aproxima.

Los toreros artistas

Estos son toreros que basan su toreo en la clase y el arte. En los detalles mas que en el conjunto. Tienen buenas tardes, pero sin consistencia para obtener el gran éxito. Sin embargo cuentan con acérrimos seguidores, lo que les permiten seguir en activo, aunque tengan malas actuaciones o incluso temporadas.

Javier Conde (40-41-4) ha pegado un paso adelante, mostrando mas entusiasmo y regularidad que de costumbre. Continua sin aparecer en las ferias notorias. Lo tendrá que hacer en esta temporada, si quiere consolidar lo conseguido. David Luguillano (21-19-0) ha toreado principalmente en plazas de categoría. Sin suerte en Sevilla y Madrid, aunque con éxitos en su región castellana, se ha quedado donde estaba. Terminará el 99 con un número similar de corridas. El más veterano Pepín Jiménez (9-12-1) ha tenido mala suerte. En una temporada que estaba triunfando regularmente y ha mostrando la gran calidad de su arte, un toro le fracturó el brazo derecho haciéndole abandonar la temporada. Pepín ya antes había tenido dificultad matando por otra fractura de hueso en la muñeca del mismo brazo, por lo que esta puede aumentar su defecto en el futuro. Esperamos que se recupere y pueda continuar triunfando en 1999. Fernando Cepeda (12-8-0) ha salvado su temporada por las lecciones de buen torear de capa que ha dado, y poco más. Sus incondicionales seguirán esperándolo, pero él no obtuvo los éxitos necesarios para que los empresarios le contraten lo bastante, para dar un paso adelante en la temporada entrante.

Los toreros super-veteranos

Estos matadores, que lucieron en firmamento taurino hace unos años, ya han pasado sus buenos tiempos. Será difícil que de nuevo remonten el vuelo, pero de vez en cuando es un lujo verles conseguir una de esas rancias faenas marcadas por la veteranía.

Emilio Muñoz (17-7-0) tuvo otra mala temporada en 1998. Este abelmotado torero, que tantos años ha estado de figura, parece estar en un declive del que le será difícil salir. Juan Mora (28-27-0), toreó casi nada al principio, pero sus buenas tardes en las plazas del norte le permitieron terminar el año con posibilidades de aumentar sus actuaciones en la entrante temporada. Luis Francisco Esplá (29-20-0) En 1998, sus actuaciones no han tenido la brillantez acostumbrada, aunque no han faltado triunfos como los de Valencia y Castellón. Además, siempre se ha mostrado dominador, luciendo grandes facultades físicas, impropia de su edad.

Los hermanos José Antonio (15-12-0) y Tomás Campuzano (20-39-4) han completado sus 25 y 19 temporadas de matador respectivamente. José Antonio había anunciado su retirada en 1997, pero no lo hizo, y Tomás anuncia que esta temporada será su última. Ambos han tenido una temporada satisfactoria. El hermano mayor cortó una oreja en Madrid y el menor consiguió una gran faena a un 'victorino' en Santander, y en Venezuela, donde aun cuenta con gran cartel, ha cortado orejas en varias actuaciones este invierno. Curro Vázquez (4-0-0) quizás debería pensar que debe retirarse de nuevo. Este gran artista necesita un ganado cómodo para alumbrarnos con su toreo. Eso no lo va a conseguir regularmente en 1999.

Los novilleros

Al haber tomado la alternativa la mayoría de los novilleros notables, entre los 310 novilleros que torearon en la temporada pasada, no hay ninguno que a este momento haya resaltado con grandes triunfos consistentemente en plazas de primera. Al haber visto solamente dos novilladas y varios videos, no tengo el suficiente conocimiento para pronosticar cuales son los que entre ellos puedan ser capaces de dejar una marca en el escalafón superior. Eso sí, jóvenes con buenas maneras, valor e inteligencia para sobresalir como matador los hay como, por ejemplo, Alberto Ramírez (37-37-0), Jesús Millán (22-24-3), Diego Urdiales (21-26-0), Francisco Javier Corpas (30-32-0), el mejicano "Jerónimo" (8-6-0), y el francés Juan Bautista (21-40-2). Sería bienvenido que estos chicos, o algunos otros, nos sorprendieran llegando a la alternativa con la fuerza suficiente, para unirse a los diestros del relevo.

Conclusión

El toreo, a través de los siglos, se ha caracterizado por su dinamismo renovador, que incluye el cambio constante en el plantel de sus interpretes. Este cambio se acentúa, más o menos rápidamente, dependiendo en varios variables. Uno de ellos es la aparición de un grupo de buenos novilleros que se doctoran casi al mismo tiempo. Estos compiten entre ellos mismos y presionan a los toreros ya situados, creando un acelerado paso generativo, que incluso aviva a algunos de los rezagados o adormilados diestros. Después de un tranquilo lustro, esto pasó al principio de los noventa con la aparición de "Litri", Aparicio, Camino, "Jesulín", "El Cordobés", entre otros, y luego con la prepotencia de Ponce, acompañado del empujón de Rivera-Ordóñez, y la permanencia de "Joselito". Pues bien, ahora al rayar el nuevo milenio, un proceso similar está sucediendo. En 1998 hemos visto a José Tomás acometer a Ponce, a nuevos matadores como "El Juli", Morante, Abellán, de la Mora entrar en el escalafón con fuerza, y a "El Cordobés" y Caballero renacer. Al mismo tiempo, otros buenos toreros, jóvenes y maduros reaccionaban para también ser partícipes de este dinámico movimiento. Así, con tantas promesas, retos y temas inconclusos, la temporada europea del 1999 promete ser un teatro donde los diestros se disputarán las posiciones para ser protagonistas del toreo en la primera década del nuevo milenio.